Reflexiones: Realidad familiar

Hola amigos, ¿qué tal? Padres separados, hijos desorientados, papá controlador aún en la distancia, sólo quiere manipular, chantajear y mantener el control del hogar, aunque se haya marchado a formar otra familia.
Madre neurótica, la falta de perdón, la soledad, el sentimiento derrotista por perder al papá, la frustración, la mantienen alterada, malhumorada, insultando y maltratando permanentemente a sus hijos.
Hijos tristes, temerosos, inseguros, con sentimientos de humillación, autoestima aplastada, decepcionados y con deseos de crecer para abandonar la casa.
Niñez y adolescencia perdidas en un mar de confusiones e infelicidad, pero al parecer, a los padres no les importa.
Hijos desesperados, se refugian en la pantalla chica, se convierten en antisociables, violencia en los video juegos, pornografía por doquier, crecen y al final drogas, confusiones sexuales, y uno de ellos no resistió, se suicidó.
¿Dónde estuvo Dios? Un drogadicto, otro gay, un embarazo a destiempo y uno que se suicida. Así terminó la historia.
Víctor Martínez le ruega a cualquier padre o madre que esté viviendo algo similar, buscar ayuda psicológica, acercarse a Dios, ser consciente y responsable ante sus hijos.
Esto es realidad.
Hasta la próxima.



