Reflexiones: «Mi pareja me cae mal”

AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola amigos, ¿qué tal? Vivir junto a alguien como perro y gato, en un eterno pleito, con diferencias profundas, quejas constantes, actitudes violentas, maltratándose, siendo despreciados en la cama, en desacuerdo con todo, se convierte en un infierno donde terminamos siendo muy infelices.
Alguien me expresaba: “mi pareja me cae mal”, y esto es serio.
Lo que es peor aun aparentando ante los hijos, suegros, amigos y demás que somos la pareja perfecta, y queriéndole hacer ver al Señor lo bueno que somos, lo mucho que lo amamos y cómo somos fieles a sus mandatos, pues “lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”. ¡Pobre Dios!
¿Cuál es el resultado final de estas relaciones? Un divorcio después que los hijos crecen, por cierto, afectados por vivir en ese ambiente, un quedarse juntos hasta que la vida los separe con una infelicidad que no tiene precio y que desencadena en un infarto, un cáncer o una esquizofrenia, por parte de uno de los dos, o una conversión profunda tras una desgracia familiar, que los lleva a entender lo mal que siempre han estado.
Víctor Martínez piensa que nos podemos evitar estos resultados, si siendo humildes, buscamos las ayudas necesarias, siendo constantes, conscientes, y abriendo nuestros corazones a la presencia real de Dios en nosotros. El Señor obra para bien en sus hijos amados que son obedientes y buscan de su amor.
Nunca es tarde para reconocer tus errores y confiar en la misericordia de Dios.
Hasta la próxima.




