Covid-19, sube y baja

Desde la entrada en escena al territorio nacional del coronavirus, observamos que este suele moverse, según las cifras oficiales, en varios medios.
Y en único que ha ido en solitario, es en ascensores, por eso de que sube y baja.
Sería una mezquindad negar el gran aporte en la lucha contra el letal virus, de los profesionales de la salud y de los hombres de armas.
Muchos de estos héroes anónimos han caído en el combate en primera línea, y la ironía suele hacer énfasis publicitario, en otros recovecos de la ruta de muertes.
Discretamente y conforme lo establece el protocolo, fosas comunes se abren en insospechadas zonas…. y las victimas aumentan, es decir, que mientras unos bajan a las fosas, otros van a los hospitales a la espera de lo que pueda ocurrir.
Ante tal sube y baja, la opción de quedarse en casa, sigue siendo el mejor salvoconducto, la manera que mejor garantiza seguir con vida.
Lo cierto es que las víctimas del coronavirus, sin apellidos, se irán a una fosa común, en el anonimato, sin que un familiar sepa cuáles han sido sus últimas moradas.



