Bolivia da golpe mortal a OEA y sus detractores

Por Augusto Álvarez
Luis Almagro, cabeza de un engendro que fue bautizado como un «ministerio de colonias», acaba de ser sepultado en Bolivia.
Pese a la desvergonzada intervención descarada de la Organización de Estados Americanos (OEA), sus sostenedores y todas las ultraderechas que se conjugan, el candidato Luis Arce aplastó con más del 54%, dando la victoria electoral al partido de Evo Morales.
Ya no es posible que la OEA, creada y controlada para garantizar los crímenes de los pueblos que mantienen en alto la bandera de la moralidad y la defensa de sus intereses nacionales, siga desconociendo la decisión soberana de los pueblos.
El representante de los golpistas en Bolivia, pese a la inversión a su candidatura para evitar el triunfo del MAS, arañando logró obtener un 31 por ciento de los electores.
La candidatura de Carlos Mesa Gisbert, nació en los cuarteles y con los mismos asesores extranjeros que ordenaron dar el golpe de Estado a Evo Morales. De ahí la vergonzante derrota que un pueblo que abolió el analfabetismo ha dado a los golpistas, en especial, a Luis Almagro y quienes le empujaron a su tumba.
Bolivia ha vuelto a recuperar la democracia, justamente en octubre, el mes en el cual fue ejecutado el guerrillero heroico, Ernesto-Che- Guevara en esa misma nación.
Al nuevo presidente electo, le acompañará como segundo al mando David Choquehuanca, un Quechua (indígena de pura cepa).
Se debe agregar el hecho de que el MAS tendrá el control de las cámaras congresuales, lo que da más solidez a su victoria.
El triunfo del MAS en Bolivia, implica un duro golpe a la extrema derecha y conspiradores golpistas, y un mensaje para Almagro y sus sostenedores: no más OEA.
Se atribuye al virtual presidente electo de Bolivia, el economista Luis Arce, ser el visionario hombre fuerte para el milagro económico en la gestión de Evo Morales.



