Danilo está pagando el peso de sus perversidades


Por Alberto M. Cuevas
Unas van de cal y otra de arena.
Cuando el gobierno de Danilo Medina montó su show, con el caso Odebrecht, en cada uno de los operativos para detener a los alegados involucrados, había una batería de fotógrafos y camarógrafos.
Incluso, en la misma Procuraduría había un equipo de camarógrafos y fotógrafos, colocado a la entrada, para captar a los detenidos cuando fueran llegando.
Eso no fue maltrato, ni violación. Ahí todo fue color de rosa. ¡Barbarazos!
Ese espectáculo no fue visto por el abogado José Dantes Díaz. Parece que, en esa ocasión, estaba ciego y mudo.
Empero, lo que pasó ahora, especialmente en el caso de Freddy Hidalgo, donde la propia familia hizo correr un video, ahí sí hubo maltrato.
En el caso de Odebrecht hubo allanamientos, no cita.
Ahora, Dantes Díaz dice que debieron de ser citados. ¡Ay, mete el dedito, que la cotorra no está!
Pero, lo más alarmante, el colmo de todo, fueron las declaraciones de Danilo Medina, que dijo desconocer que su hermanito Juan Alexis, el Pulpo, era proveedor del Estado. ¡Qué payaso!
Aquí, deben de ir presos todos los que robaron bienes del Estado.
Y faltan más…
A Danilo Medina se le olvidó el show que él y su payaso, el ex procurador Jean Alain Rodríguez, montaron para tratar de desacreditar a la magistrada Miriam Germán Brito, una dama, una funcionaria ilustre.
Danilo Medina es un cómico, predica una cosa y hace otra, pero ya el país lo conoce, sabe que es un cínico.
Ese individuo es tan perverso que se atrevió a decir que COVID-19, la pandemia que ha matado a más de 2 mil 300 dominicanos y ha contaminado a más de 145 mil, benefició al PLD.
¡Barbarazo!

Danilo Medina permitió la corrupción y la impunidad que imperó en República Dominicana durante los 8 años de sus gobiernos, donde la corrupción se tiñó de sangre.
Ahí están las muertes del CEA. Ahí está el “suicidio” en la OISOE. Ahí está el asesinado en la OMSA.
Ningún funcionario de Danilo Medina cayó preso por corrupción.
Danilo Medina quiso perpetuarse en el poder a base de trampas.
Ahí está lo que ocurrió en las primarias de su PLD, de su destartalado partido, en octubre del 2019.
Danilo Medina actuó como un pichón de dictador cuando quiso imponer la reelección a base de fullerías.
Recuerden, mandó al jefe de la Policía, el desacreditado Ney Aldrin Bautista Almonte, a lanzar bombas contra los legisladores y a espiar con drones a senadores y diputados.
Danilo Medina es un hombre inicuo que, si el Ministerio Público actúa con independencia, debería ir a la cárcel por patrocinar la impunidad y la corrupción en sus gobiernos.
Lo que ocurrió en los gobiernos de Danilo Medina, es algo histórico. No había seguridad. La delincuencia capeaba por doquier… estaba en su agua. Incluso, sus principales figuras, en materia de seguridad, eran y siguen siendo hoy cuestionadas.
Tal es el caso de su ministro de Defensa, que durante su gestión, fue acusado de maniobras dolosas.

Sus tres últimos jefes de la Policía, cuyas actuaciones dejaron muchos que desear, incluyendo al que se inventó lo del sabotaje en la JCE, Ney Aldrin Almonte Bautista, que fue sancionado por el famoso caso de la Mulata, en Puerto Plata, y años después premiado por Danilo Medina, al designarlo jefe de la Policía.
Quienes incurrieron en acciones de corrupción en los gobiernos de Danilo Medina, deben ir al banquillo de los acusados, incluyendo al propio Danilo Medina, por complicidad.
Si los hermanos de Danilo Medina están presos por corrupción, él es cómplice de sus acciones.
El pueblo exige castigar la corrupción.
El pueblo exige el fin de la impunidad.
¿A caso es Danilo Medina la cabeza del pulpo?



