La parada de Pinturas es un caos total

Por Augusto Álvarez
El principal foco de contagio para quienes viajan al Sur, es la parada de autobuses, pues no existe un solo baño, y detrás de cualquier chatarra, viajeros, choferes y cobradores realizan sus necesidades.
Las terminales desde donde salen los vehículos del transporte, poseen facilidades para los usuarios, sin embargo, la “parada” o el caos de la “terminal” de Pinturas, está bajo el dominio de cualquier epidemia.
Ese es un escenario especial del Covid-19, dada la gran suciedad provocada por la falta de higiene, además de que el ojo del Ministerio de Salud Pública parece no puede observar la triste y peligrosa realidad de ese espacio.
El desorden mayor se observa cuando ni los propios conductores cumplen con el protocolo sanitario, y además de violentar el distanciamiento, agregando asientos y llevando pasajeros de pie.
Hemos venido insistiendo en que el coronavirus se desplaza en el transporte público, clavando sus garras en pasajeros y conductores que cubren las distintas rutas hacia el interior del país.
También hemos planteado que de existir voluntad, desde los peajes se podrá reducir el desplazamiento de la letal pandemia, pero lamentablemente el transporte público no tiene doliente, anda como “un chivo sin ley” y está huérfano de autoridades.
Vista la parada de autobuses de Pinturas, se afirma que ella constituye un desafío a la salud del pueblo, así como un punto de concentración de epidemias.
En definitiva, la situación de salubridad y el transporte, en Pintura (Av. Isabel Aguiar esquina Prolongación 27 de Febrero) y sus alrededores anda manga por hombro.




