Aseguran Israel se prepara para ataque instalaciones nucleares de Irán
En EE.UU. temen que un ataque israelí desencadene una escalada que podría afectar a toda la región

ORIENTE MEDIO
Recientes informes de inteligencia obtenidos por Estados Unidos sugieren que Israel podría estar en las etapas finales de preparación para un posible ataque a las instalaciones nucleares de Irán, lo que podría poner en peligro los esfuerzos diplomáticos en curso, encabezados por la administración de Donald Trump, para alcanzar un acuerdo con Teherán.
Esta información fue reportada por CNN, citando fuentes gubernamentales estadounidenses de alto nivel. Según estas fuentes, el riesgo de un conflicto regional significativo ha aumentado debido a las crecientes tensiones sobre el programa nuclear iraní.
Las autoridades de Estados Unidos temen que un ataque israelí desencadene una escalada que podría afectar a toda la región, especialmente después de los enfrentamientos entre Hamás e Israel en octubre de 2023, lo que complicó aún más la seguridad en Oriente Medio.
El aumento de las probabilidades de una ofensiva israelí viene acompañado por el estancamiento de las conversaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, no hay garantías de que Irán detenga su enriquecimiento de uranio, un aspecto clave en las negociaciones que la administración Trump considera crucial para evitar una crisis nuclear.
Fuentes de inteligencia han indicado que Israel ha incrementado sus preparativos militares, incluyendo el movimiento de municiones aire-aire y ejercicios que podrían estar vinculados a una posible ofensiva.
Además, las comunicaciones interceptadas entre altos funcionarios israelíes sugieren que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) estarían considerando un ataque a sitios nucleares estratégicos como Natanz y Fordow, complejos que Teherán ha defendido como civiles, pero que son considerados esenciales en su capacidad de producción de armas nucleares.
A pesar de los preparativos, fuentes cercanas al gobierno israelí insisten en que no se ha tomado una decisión definitiva sobre un ataque.
Muchos analistas sugieren que estas maniobras podrían ser parte de una estrategia de presión sobre Irán para que modifique su programa nuclear, sin necesariamente llevar a un enfrentamiento directo.
Por otro lado, la administración Trump está profundamente involucrada en las negociaciones con Irán, buscando evitar una escalada militar.
En marzo de 2025, Trump envió una carta al líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, estableciendo un plazo de 60 días para lograr un acuerdo sobre el programa nuclear.
Aunque este plazo ya ha expirado, las negociaciones siguen en marcha, con 38 días transcurridos hasta la fecha.
En mayo de 2025, Trump le aseguró a un diplomático occidental que Estados Unidos estaría dispuesto a dar unas pocas semanas más a las negociaciones antes de considerar medidas militares.
Este enfoque ha generado preocupación, ya que un ataque israelí podría complicar aún más los esfuerzos diplomáticos de Washington y dejar a Netanyahu en una posición sumamente difícil.
Benjamin Netanyahu se enfrenta al desafío de equilibrar las presiones internas en Israel, que exigen una acción más decidida contra el programa nuclear iraní, y la necesidad de mantener la estrecha alianza con Estados Unidos.
Aunque se considera poco probable que Israel actúe sin el consentimiento tácito de Washington, declaraciones públicas de funcionarios israelíes, como el ministro de Defensa, Yoav Galant, apuntan a la firme postura de Israel en cuanto a evitar que Irán adquiera armas nucleares a toda costa.
En abril de 2025, Galant declaró que Israel estaría dispuesto a actuar unilateralmente si las negociaciones fallaban.
Este tipo de declaraciones refleja la creciente tensión entre los intereses estratégicos de Israel y los esfuerzos diplomáticos internacionales, lo que deja al mundo expectante sobre los próximos pasos de ambas naciones en el complejo rompecabezas de la política de seguridad global.



