Disturbios sacuden a EE.UU. por políticas migratorias de Trump
Protestas e expanden a nuevas ciudades y provocan respuesta federal

LOS ÁNGELES, Estados Unidos
Una nueva ola de protestas contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump se ha intensificado en varias ciudades de Estados Unidos, marcando uno de los mayores desafíos sociales en lo que va del año.
Lo que comenzó como una serie de manifestaciones pacíficas en Los Ángeles ha derivado en disturbios generalizados, bloqueos, enfrentamientos con la policía y el despliegue de medidas de emergencia en ciudades como Seattle, Spokane y Portland.
Toques de queda y tensión nacional
Las protestas estallaron tras el anuncio de la Casa Blanca, en abril de 2025, de una nueva serie de medidas migratorias que endurecen las deportaciones, restringen el asilo político y refuerzan el control fronterizo.
Según The New York Times, estas políticas han sido calificadas por grupos de derechos civiles como “draconianas” y “antiinmigrantes”.
En Los Ángeles, las marchas derivaron en bloqueos masivos de autopistas y enfrentamientos con las fuerzas del orden, informó Reuters.
En Seattle, manifestantes incendiaron contenedores de basura, lanzaron fuegos artificiales a los agentes y rompieron vitrinas de comercios.
El alcalde Bruce Harrell impuso un toque de queda nocturno de 21:00 a 05:00, mientras la policía dispersaba multitudes con gases lacrimógenos.
En Spokane, los disturbios se intensificaron tras el asalto simbólico al Ayuntamiento. Las autoridades locales decretaron un toque de queda de 21:30 a 05:00, según reportó The Spokesman-Review.
Otras ciudades del noroeste del país se han sumado a la ola de protestas, en un fenómeno que recuerda las movilizaciones masivas por justicia racial en 2020.
Injerencia extranjera
En un discurso emitido el 11 de junio desde la Casa Blanca, el presidente Trump culpó a “agitadores profesionales” y “financiación extranjera” por la organización de las protestas. “Esto no es espontáneo. Es una operación planificada contra la estabilidad de nuestro país”, declaró sin presentar evidencia concreta.
La fiscal general, Pam Bondi, confirmó que el Departamento de Justicia ha iniciado una investigación federal para identificar a los presuntos coordinadores de las manifestaciones y sus posibles vínculos financieros.
Según CNN, las autoridades están analizando conexiones con ONG internacionales y grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes.
The Washington Post informó que la investigación apunta, entre otros, a organizaciones como Border Angels, a las que el gobierno sospecha de estar coordinando la logística de las protestas.
Sin embargo, defensores de derechos civiles han denunciado que esta ofensiva legal representa un intento de criminalizar la disidencia y la libertad de expresión.
Divisiones y escalada de tensiones
El recrudecimiento de la crisis migratoria y la respuesta oficial están profundizando las divisiones políticas y sociales en el país.
Mientras miles de personas exigen el respeto a los derechos de los migrantes y el fin de las deportaciones masivas, el gobierno federal refuerza el discurso de “ley y orden”, avivando la polarización de cara al proceso electoral de 2026.
El escenario en evolución ha puesto a las autoridades locales en tensión con el gobierno federal, en particular en estados con gobiernos demócratas, donde algunos gobernadores han condenado públicamente las políticas migratorias de Trump y han rechazado el uso de fuerzas federales para reprimir las protestas.



