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El gobierno vende cambio de uniforme como “reforma policial”

¡Cógelo, Picante! Aumentos pírricos, promesas fallidas y violencia al alza

 

 

¡Buenos días!

La inseguridad ciudadana sigue en rojo vivo en la República Dominicana, al igual que las denuncias de corrupción en el gobierno, mientras el país se convierte en un relajo institucional, donde algunos funcionarios se comportan como si los recursos públicos fueran propiedad privada del partido de gobierno, el PRM.

La dirigencia del PRM es una vergüenza nacional, peor que la Jet Set, que era marca país. Del seno del PRM surgen escándalos que, simplemente son indignantes. 

Si es cierta la información de que el director del INFOTEP, Rafael Santos Badía, se aumentó el salario de RD$484,482 a RD$804,070 en menos de cinco años, estaríamos frente a una estafa descarada al Estado. Una burla indignante para los empleados públicos y pensionados, cuyos sueldos han permanecido estancados durante todo ese período.

¿Cómo se justifica semejante aumento en un país donde la mayoría sobrevive con el salario mínimo miserable? ¿Cuál es el mensaje para los profesionales del sector público que siguen esperando mejoras reales? Esto no es solo un abuso, es una radiografía de cómo se ha normalizado la arrogancia de poder y la desconexión con la realidad nacional.

Mientras tanto, el tan anunciado proceso de “reforma policial” parece más un cambio de vestuario que una transformación real del cuerpo del orden.

El pasado lunes, por ejemplo, en San Francisco de Macorís volvió a ser escenario de la violencia sin freno. Al más puro estilo del Viejo Oeste -pero versión en pasola-, un sicario acribilló a tiros al joven Juan Alberto Tejada Rivera, justo al salir de su casa. El asesino huyó como si nada, tan campante como Juancito el Caminador, dejando otro cadáver más para las estadísticas del fracaso.

Nos llamó una “bocina” oficialista, muy cortés ella, para que explicáramos qué entendemos por “reforma policial”. Con mucho gusto. 

Reforma policial: Proceso integral y planificado que busca mejorar la eficacia, la transparencia y la relación de la Policía con la ciudadanía. Pero en la práctica, lo que tenemos no es una reforma, es un espejismo. Una pantalla. Para que haya una real reforma, debería de haber tres pilares fundamentales:

  • Eficiencia administrativa. Eso es insulto. Lo que hay es un caos total.
  • Participación ciudadana. Eso no existen, pues desaparecieron encuentros comunitarios con verdaderos líderes barriales.
  • Transparencia. Brilla por su ausencia en las operaciones y actuaciones administrativas policiales.

La inseguridad no se combate con shows mediáticos, ni con cámaras estratégicamente apagadas durante los “intercambios de disparos”. Se combate con planificación seria, con políticas sostenidas y con una Policía respetuosa de los derechos humanos.

El pastor y político Carlos Peña le lanzó una bomba al vocero presidencial Homero Figueroa, acusándolo de ocultar el destino de más de 13 mil millones de pesos manejados, en su gestión, desde su Dirección de Estrategia y Comunicación. Peña preguntó en voz alta lo que muchos murmuran: ¿Dónde está la transparencia? Nosotros respondemos: Parece que era verde… y se la comió un burro.

La Cancillería, dicen, tiene en carpeta invertir  18 millones de pesos en chacabanas. Pero eso no es todo. Ahora se apresta a desembolsar RD$2,750 millones para seguros médicos internacionales, destinados a “funcionarios” dominicanos en el exterior. ¿Y los ciudadanos dominicanos? Que se jodan con hospitales cayéndose a pedazos. Que los atienda Lucifer en su sala de emergencias.

Dicen las malas lenguas que el flamante canciller Roberto Álvarez aprovechó el show con Ángel Martínez para colar ese proyecto entre bambalinas, con el aval de la Presidencia.

La senadora y ahora “faraona” del patrullaje por cuadrantes, Faride Raful, necesita que alguien le recuerde que ese modelo no es nuevo. Fue implementado y funcionó en gestiones anteriores, pero esta administración lo abandonó.

En vez de avanzar, la Policía retrocede al estilo de los 12 años de Joaquín Balaguer (1966-1979), pero superando esa época con más abusos, represión, puntos de droga por doquier, y ahora con electroshock, gas pimienta y cámaras que solo sirven como adorno.

Del cacareado aumento prometido por el presidente Luis Abinader, sólo se cumplió para los de abajo. Para los de arriba,  lo que hay es buche y pluma ‘na’ má.

Algunos datos que desenmascaran la farsa:

  • Un mayor tiene un salario base de RD$39,000. Se le prometió subirlo a RD$89,730. Sorpresa: no se ha cumplido.
  • Un coronel devenga RD$46,769.20, pero se le prometió RD$145,813.
  • El salario base de oficial general es de RD$54,297.00 y con los descuentos queda en RD$42,000. ¿Eso es dignidad?

Y no olvidemos que esos aumentos se anunciaron en medio de una inflación desbordada, con productos de la canasta básica disparados más de un 100%. ¿Qué reforma puede sostenerse con pan duro? La llamada “reforma policial” se reduce a: Cambio de uniforme.

  • Gas pimienta para los ojos del pueblo.
  • Pistolas para choques eléctricos.
  • Y cámaras que no graban los “enfrentamientos”.

¿Y entonces? ¿Dónde está la mejora? ¿Dónde está la seguridad? ¿Dónde está el respeto?

¡Plantón pacífico de pensionados policiales! Este lunes 9 de junio, a las 8:00 a.m., frente al Palacio de la Policía Nacional, los pensionados de la institución realizarán un plantón pacífico para exigir al presidente Abinader que cumpla su promesa de igualar el seguro médico de los retirados con el de los policías activos. Porque sí, señores, la reforma también les falló a ellos.

Y para cerrar con broche de realidad, aquí no hay video de reforma policial.

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