¿Frontera segura? Montecristi responde

Por Augusto Álvarez
Este pasado martes, residentes de Montecristi denunciaron que están siendo víctimas de hambrientos haitianos que cruzan la frontera en horas nocturnas y retornan a su guarida con el fruto de sus fechorías.
Y la pregunta es: ¿cómo se ejerce la seguridad en la línea divisoria?
Durante un reportaje a comunitarios, ellos explicaron que el cruce de hambrientos se ha constituido en una rutina nocturna, quizás aprovechando los cambios de guardia de los militares o, tal vez, que estos se encuentren realizando sus necesidades fisiológicas.
Ciertamente, es difícil garantizar la cobertura del 100 % de una frontera común, en especial cuando el hambre es quien aconseja.
La televisión difundió las declaraciones de comunitarios de la citada provincia fronteriza. ¿Saben los jefes militares que el trasiego de indocumentados, pese a una ligera merma, sigue su curso?
¿Cómo dudar de quienes han resultado afectados por las incursiones nocturnas de los vecinos?
Es importante que el presidente escuche a las víctimas del hambre, priorizando a quienes no tienen por qué mentir, y mucho menos, buscar protagonismo ante el mandatario.
La credibilidad del reportaje, donde los vecinos de Montecristi denuncian las incursiones de hambrientos haitianos, difícilmente pueda ser negada, pues son los propios residentes de dicha región fronteriza quienes se expresan.



