A Mata Gorda, en SDN, la llenaron de promesas… y hoy solo le queda el abandono
No hay agua, ni luz, ni calles transitables. Solo pobreza, promesas rotas y apagones de hasta 15 horas al día.

Por Tomás Aquino G.
SANTO DOMINGO NORTE, R.D.
Cuando se habla de pobreza extrema y abandono estatal, basta mencionar a Mata Gorda, una empobrecida comunidad rural, ubicada en El Higüero, municipio de Santo Domingo Norte, donde los servicios públicos brillan por su ausencia.
Mata Gorda es uno de los sectores más antiguos de la zona, asentado en las inmediaciones del kilómetro 18 de la carretera Santo Domingo Norte-Yamasá.
Su historia se remonta a más de 180 años y actualmente alberga una población cercana a los 8 mil habitantes.
Gran parte de su gente —en su mayoría jóvenes— sobrevive del motoconcho o de pequeños cultivos agrícolas. Viven sumidos en carencias, sin empleos formales y con muy pocas oportunidades de educación. La única escuela del lugar solo impartía clases hasta quinto grado, y aunque este año se anunció la extensión hasta séptimo, sigue siendo insuficiente.
Las calles parecen caminos de herradura: en tiempo de sequía, el polvo sofoca; cuando llueve, el lodo y los charcos inundan todo. No hay aceras ni contenes. No hay drenaje. No hay esperanza.
En campaña política, las actuales autoridades municipales prometieron asfaltar las calles. Incluso dijeron que sería prioridad tan pronto llegaran a la alcaldía. Pero todo ha quedado en promesas rotas y olvido.
El presidente Luis Abinader, en sus campañas de 2020 y 2024, también prometió obras, soluciones y progreso. Pero en Mata Gorda, lo único que ha llegado ha sido el silencio.

Los tres principales sectores de la comunidad —Mata Gorda Arriba, Mata Gorda Abajo y Mata Gorda Centro— carecen absolutamente de servicios básicos. No hay agua potable. La energía eléctrica es inestable, con apagones de hasta 15 horas diarias. Tampoco cuentan con un centro de salud, pese a las múltiples promesas realizadas por autoridades nacionales y municipales.
El abandono es total, no existen parques, canchas, áreas recreativas, ni un simple estadio de béisbol comunitario.
La delincuencia es parte del día a día, con atracos y robos frecuentes. El patrullaje policial es casi inexistente. De vez en cuando, se ve una patrulla circulando por la calle principal… y nada más.
Organización comunitaria, pero sin respaldo
A pesar del abandono, los residentes no han bajado la cabeza. Existen varias organizaciones comunitarias, encabezadas por el activista Víctor Manuel Brand. Lo acompañan líderes como Fabián Brazobán, Antero Martínez, Antonio de Jesús, Valentín de Jesús y Diego de Jesús.
También están activas las juntas de vecinos: Mata Gorda Arriba, presidida por Martina Núñez; Mata Gorda Abajo, por Luisa de Jesús; y Mata Gorda Centro, encabezada por Aida Cáceres y su vicepresidente, Santo Méndez.
Pero todo esfuerzo comunitario choca con una pared: la indiferencia oficial.
Si usted quiere conocer una comunidad completamente huérfana de Estado, visite Mata Gorda, en Santo Domingo Norte. Solo prepárese, pues llegar allá es una hazaña, tanto en sequía como en temporada de lluvia.
Y si aún tiene dudas, basta mirar estas imágenes.




