El nivel académico de Don Antonio Guzmán y Joaquín Balaguer

Por Augusto Álvarez
Al llegar a la Presidencia, sobre Antonio Guzmán —el llamado “presidente agricultor”— se murmuraba en los pasillos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) su carencia de título universitario.
¿Acaso no había en el padrón del PRD profesionales de renombre que pudieran encabezar la nación? La pregunta flotaba en el aire.
En contraste, la sapiencia del doctor Joaquín Balaguer —un intelectual con formación sólida— reclamaba un rival con una cabeza bien amueblada para debatir y enfrentarle en el terreno de las ideas. Don Antonio, con su estilo campechano, gobernaba desde la práctica, no desde la academia.
Curiosamente, tras la muerte de Guzmán, comenzaron a florecer como hongos los títulos universitarios en manos de funcionarios. Muchos de esos, con las uñas largas, usaron el aval académico no para servir, sino para fortalecer fortunas personales.
Hoy, varios de aquellos “serios” se pasean de un partido a otro, y algunos terminaron formando parte de ese grupo que la historia ya barrió con el viento.