¡A sangre y fuego! Toros tumban a las Águilas en juegazo de infarto y se meten a la final
Ahora, los orientales se enfrentan a los capitalinos en busca de ganar la guerra y defender los honores dominicanos en la batalla del Caribe.

LA ROMANA, R.D.
¡Se prendió esto, compai! Los Toros del Este sacaron el corazón, apretaron los dientes y en un partidazo no apto para cardíacos tumbaron 8-7 a las Águilas Cibaeñas en 10 entradas, para colarse, contra todo pronóstico, a la serie final frente a los Leones del Escogido, guerra que se iniciará este miércoles, Y el ganador estará defendiendo los honores dominicanos en la Serie del Caribe.
El batazo no fue batazo, fue paciencia. Andrew Pérez se metió en camisa de once varas y le regaló cuatro malas a Jeimer Candelario con las bases llenas. Eloy Jiménez caminó para la goma con la del gane y el corral explotó.
Así, los Toros regresan a una final después de cuatro temporadas comiéndose el último lugar de la regular. ¡Del sótano a la cima!
Desde el montículo, Joe Corbett se puso el traje de bombero, apagó fuegos en el noveno y décimo, apoyado por un relevo fino de Jean Carlos Mejía, y se llevó la victoria. La derrota fue para Jean Carlos Henríquez (0-1).
La final arranca el miércoles en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, con los Leones como dueños de la casa, a las 7:15 de la noche. Vayan sacando la gorra y el corazón.
Este boleto sabe a gloria para los Toros, que venían de cuatro campañas amargas, siempre mirando desde abajo. Esta vez dijeron basta.
El viernes pasado las Águilas habían ganado 6-2, pero ese juego se fue por el desagüe: roster mal cuadrado, nueve importados, uno de más. Borrón y cuenta nueva.
En el terreno, la cosa arrancó caliente. En el segundo inning, Ezequiel Durán abrió con doble y anotó de una vez con sencillo remolcador de Jerar Encarnación ante el mexicano Jaime Barría, que esa noche no encontró el rumbo.
En el tercero, Leody Taveras y Geraldo Perdomo pegaron sencillos seguidos y armaron lío. Cristhian Adames empujó una con elevado de sacrificio. Luego Rodolfo Amador dio hit, Barría dijo hasta aquí y Jhan Mariñez subió a la lomita. Encarnación volvió a castigar con otro sacrificio y Juan Carlos Gamboa trajo la cuarta, obligando otro cambio. Emailin Montilla entró a calmar la marea.
Las Águilas no se quedaron quietas y en el sexto fabricaron dos más frente a Jimmy Yacabonis. Perdomo empujó una y Adames puso el juego 6-4 con sencillo al derecho ante Anderson Severino.
Pero los Toros respondieron de una vez. Eloy Jiménez abrió el sexto con doble ante Jonathan Hernández y Yairo Muñoz lo empujó con rodado por la inicial.
En el séptimo, con dos outs y la presión al tope, Sergio Alcántara soltó sencillo clave ante Hernández y empató la pizarra 6-6. El estadio tembló.
De ahí en adelante, candela pura. Nadie quería pestañear. Ambos equipos fallaron en anotar en el último tramo, aunque Eric Filia tuvo el chance de ponerse la capa y no pudo con hombre en segunda.
Al final, la paciencia decidió. Los Toros sobrevivieron, mordieron primero y ahora van por todo en la final. ¡Que suene la tambora!



