Fuerza del Pueblo tilda el 2025 como un desastre sanitario bajo gobierno del PRM
Arremete contra el régimen de Abinader, denuncia hospitales al borde del colapso y acusa el desfalco de SeNaSa de provocar caos, trabas y deterioro en los servicios de salud

Por Ysidro Hidalgo Rija
SANTO DOMINGO, R.D.
El partido Fuerza del Pueblo (FP) calificó el año 2025 como “desastroso” en materia de salud, responsabilizando a lo que definió como un gobierno del PRM incapaz, indolente e inhumano, que ha generado desconfianza y frustración en la población dominicana.
El doctor Ramón Alvarado, en representación de la FP, denunció que la actual administración ha abandonado la salud mental, pese a que este problema afecta a cerca del 20 % de la población, sin políticas claras ni respuestas efectivas.
Asimismo, el principal partido de oposición calificó como un hecho sin precedentes en la historia sanitaria del país el presunto desfalco en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), el cual —según afirmó— ha incrementado la morbilidad y mortalidad, empujando al sistema hacia un virtual colapso durante los gobiernos del PRM.
Alvarado, secretario de Salud de la Fuerza del Pueblo, advirtió que la crisis de SeNaSa amenaza la sostenibilidad del sistema, provocando deficiencias graves en la prestación de servicios, reducción de coberturas, retrasos y trabas en la autorización de medicamentos, insumos, estudios diagnósticos y procedimientos médicos, además de un creciente déficit financiero en los hospitales públicos.
El dirigente opositor agregó que esta situación pone en riesgo de quiebra a numerosos prestadores privados, a quienes —según denunció— se les adeudan cerca de 10 mil millones de pesos, con una morosidad del 44 %, contrastando con el 0.97 % registrado en 2020, cuando el PRM asumió el poder.
Documento de la Fuerza del Pueblo:
BALANCE NEGATIVO DE SALUD DEL 2025 INCREMENTA LA INDIGNACIÓN DE LOS DOMINICANOS FRENTE AL GOBIERNO DEL PRM
Los gobiernos del PRM y Luis Abinader, en materia de salud, se han caracterizado desde sus inicios por: falta de planes, improvisación, bajo financiamiento, abandono de los programas, desplome de los hospitales y los servicios de atención primaria, siendo el año 2025 el más catastrófico debido a que en el nuevo mandato el deterioro del sistema de salud se ha profundizado en todos los niveles.
Según la Oficina Nacional de Estadísticas en el año 2025, el gasto de bolsillo en salud fue de un 42%, cuando este no bebería pasar del 20%.
Respecto a la mortalidad materna, el Ministerio de Salud Pública en su boletín epidemiológico correspondiente a la semana 52 del referido año, reportó 177 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos, lo cual aleja la posibilidad del país de cumplir con la meta establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible que es de no mayor de 70 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos.
HOSPITALES CAYÉNDOSE A PEDAZOS
En relación a la infraestructura hospitalaria la alianza por el derecho a la salud, en estudios realizados en el año recién pasado encontró que 60 centros de salud de segundo y tercer nivel tienen serios daños en sus estructuras físicas, el 92% no posee ambulancia para trasladar a los pacientes, y el 80% de los directores consultados admitieron deficiencia en el suministro de medicamentos e insumos. Como si esto fuera poco el comportamiento del actual gobierno es de gran preocupación por la irresponsabilidad de inaugurar y entregar establecimientos en proceso de remodelación como si estuvieran terminados, cuando en realidad están incompletos por la falta de personal, equipos, materiales e insumos de salud requeridos. Más grave aún, es la falta de una correcta supervisión de ingeniería, lo cual ha provocado desprendimientos estructurales, como el reciente desplome de la emergencia del Hospital Regional Universitario Dr. Ángel María Gatón de la provincia Duarte, la caída del techo del segundo piso del Hospital Materno Infantil Simón Stridels de la provincia de Azua y el deterioro de la planta física del Hospital Carlos Alberto Zafra de la provincia María Trinidad Sánchez, donde se observa caída de partículas de concreto que ponen en riesgo la seguridad de los pacientes, el personal profesional, técnico-administrativo y visitantes del centro.
Sobre los servicios hospitalarios
Distrito Nacional
Hospital Salvador B. Gautier
La deplorable situación del hospital Salvador B. Gautier se agravó en el año 2025 a pesar de los frecuentes reclamos de divesrsos sectores de la sociedad, caracterizandóse por: falta de higiene, hacinamiento, desorganización, pacientes graves en sillas o en camillas inadecuadas que permanecen días, semanas, meses y en ocasiones fallecen en el área de emergencia, esperando una cama de internamiento. La crisis en este hospital es generalizada y se manifiesta en su deterioro físico, deficiencia de personal, medicamentos e insumos, deterioro de los equipos, descuido de las áreas de internamiento, lo que obliga a los acompañantes de los pacientes a proveer materiales (sábanas, abanicos, útiles para comer, etc,) así como limpiar espacios.
Hospital Padre Billini
Este centro de salud del tercer nivel, ubicado en la zona colonial de Santo Domingo con más de 7 años remozando sus estructuras, este gobierno no ha sido capaz de terminarlo y entregarlo. Los médicos continúan dando servicios en condiciones precarias, ya que en casi todas las áreas hay filtraciones en el techo, la emergencia no está disponible por lo que los pacientes tienen que ser atendidos en la misma ambulancia.
Valverde Mao
Hospital Luis L. Bogar
Establecimiento de salud de referencia regional con múltiples debilidades que en el 2025, las actuales autoridades descuidaron por completo, encontrandose con las áreas de cirugía, traumatología y diálisis cerradas por más de 4 años. Además, carencia en el suministro de medicamentos básicos e insumos como son: antihipertensivos, antidiabéticos, antibióticos, gasa, guantes, jeringas, bajantes, cateter, etc. Por otro lado, existe deficiencia de personal médico especializado: urólogos, cardiólogos, neurólogos, neurocirujanos, psiquiatras, psicólogos y médicos de familia y el hospital no cuenta con servicios de resonancia manética ni tomografía.
Hospital José Franciso. Peña Gómez
Es un hospital regional materno infantil con limitaciones que impiden el cumplimiento de la demanda de la población. En año 2025, las debilidades de este centro se expresaron en la falta de equipos, inexistencia de resonadores y tomógrafos, máquinas de anestesia en condiciones adecuadas para los procedimientos, insuficiencia de personal médico especializado, tales como: Cirujanos, ortopedas, neumologos, radiologos, psiquiatras, neonatologos, anestesiologos, neurologos, urologos, hematologos. En cuanto a la infraesteructura, además del notable deterioro, existe hacinamiento de pacientes en área de internamiento, donde en una sala se ingresan hasta 10 pacientes, con disponibilidad de un solo baño.
Dajabón
Hospital Ramón Matías Mella
Este hospital está al borde del colapso, cuya infraestructura física ha presentado desprendimientos de partículas de concreto que caen sobre de las camas de los pacientes y consultorios de los médicos. El nuevo hospital, recientemente inaugurado aun no cuenta con equipos y personal para cubrir la demanda de la población, y aunque las autoridades dicen que en tres meses estará habilitado, los pacientes seguirán pasando penurias para resolver sus situaciones de salud.
Faltan médicos generales, personal de enfermería y equipos diagnósticos como tomógrafo y rayos x.
Hospital Ramón Villalona (Municipio Loma de Cabrera) y hospital de Restauración actualmente cerrados en áreas de internamiento
Nagua (Provincia María Trinidad Sánchez)
Hospital Yapour Hedec
Los monitores y ventiladores mecánicos de la Unidad de Cuidados Intensivos están fuera de servicio. Parte de las pruebas especializadas de ésta área como: gases arteriales, sodio, potasio, entre otras, no se están realizando por deficiencia del laboratorio. El hospital carece de resonancia magnética y tomografía. Déficit de personal médico especializado como: internistas, cardiólogos, ginecobstetras y cirujanos.
Hospital Luis Bonilla Castillo (Matancita)
La falta de personal médico general y especialializado en este hospital, no garantiza los servicios básicos de salud a su población, obligando al referimiento a otros establecimientos de la región que igualmente se desemvuelven en medio de grandes carencias.
ABANDONO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA EN SALUD.
Hoy encontramos que este gobierno el primer nivel de atención que es la puerta de entrada al sistema de salud se encuentra en condiciones deplorables según estudios realizados por la Unisef y la fundación Plenitud:
- Estructuras deficientes y maltratadas.
- Baja capacidad resolutiva.
- Baja disponibilidad de tiempo para realizar labores en la comunidad.
- 59% de la UNAP dirigida por pasantes, 5% por médico de familia.
- 50% del personal de las UNAPs desconoce el manual de organización y funciones.
- 67% de las UNAPs no cumplen con el criterio exigible del sistema de información.
- Los registros de informaciones de pacientes se hacen manuales.
- El 70% de las farmacias de la UNAP no disponen de tarjetas de control de inventario.
- Baja financiación con relación al PIB 2.8%, gasto de bolsillo mayor a 40%.
SENASA
Un acontecimiento sin precedentes en la historia sanitaria nacional, que incrementó significativamente la morbimortalidad en la población dominicana lo constituye el colapso del Seguro Nacional de Salud, (SeNaSa) como producto de la profunda crisis financiera y gerencial por el desfalco perpetrado en los gobiernos del PRM contra la única institución pública del Sistema de Seguridad Social, responsable de administrar los riesgos de salud de los pobres.
La situación del SeNaSa ha puesto en peligro la sostenibilidad del Sistema provocando deficiencia en la prestación de los servicios, limitación de la cobertura, tardanza y trabas en la autorización de servicios, medicamentos, insumos, estudios diagnósticos y procedimientos, además, aumento del déficit financiero en los establecimientos públicos de salud y en amenaza de quiebra a muchos prestadores privados, a quienes se les adeuda cerca de 10 mil millones de pesos, para una morosidad de 44%, indicador recibido por el gobierno del PRM en menos de 1%.
En conclusión, el año 2025, en materia de salud resultó ser desatroso, con un gobierno incapaz, indolente e inhumano que genera bajas expectativas y alta desconfianza en la población.



