ACTUALIDADOPINIONPOLI-JUDICIALES

“La delincuencia ha bajado”… pero Constanza llora

 

Por Augusto Álvarez

La emboscada criminal contra una pareja de esposos en Constanza constituye un desafío directo a las autoridades, especialmente a aquellas que maquillan cifras y colocan al presidente como vocero de una supuesta realidad que no se vive en las calles.

El comerciante Luis Manuel Batista Zapata y su esposa María Magdalena Páez fueron atacados a tiros al momento de entrar a la marquesina de su residencia.

Delincuentes, ocultos y con clara intención homicida, dispararon a matar, se apoderaron del vehículo y emprendieron la huida, dejando a una comunidad conmocionada y a una familia destrozada.

Posteriormente, investigadores del DICRIM, a través del departamento de Relaciones Públicas del cuerpo del orden, informaron sobre la localización del vehículo sustraído.

Sin embargo, la recuperación del automóvil no borra el terror vivido ni responde a la pregunta esencial: ¿cómo se llegó a este nivel de violencia?

Dado que se trata de una familia con cierto nivel económico, es altamente probable que en la residencia o en sus alrededores existan cámaras de seguridad que hayan captado movimientos sospechosos.

Personas extrañas merodeando en los días previos, especialmente en las inmediaciones del hogar de la pareja emboscada, deben ser de alto interés para los investigadores.

Todo apunta a una posible acechanza previa, con el objetivo de estudiar rutinas, horarios y patrones de desplazamiento. Nada de esto ocurre por casualidad.

Resulta innegable que, más allá de las estadísticas oficiales, el país vive una espiral de violencia delincuencial que va en ascenso. Tan grave es la situación que cada vez más ciudadanos miran hacia El Salvador y se preguntan si el camino de Bukele es el único que queda.

Mientras desde los despachos se repite que “la delincuencia ha bajado”, Constanza llora. Y como Constanza, lloran muchos pueblos del país que ya no creen en números, sino en la dura realidad que golpea sus puertas… a tiros.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba