¡Charros levantan la bandera! Jalisco gana la guerra y se corona rey del Caribe

JALISCO, México (Especial para RI)
La guerra terminó. El humo se disipó. El último disparo fue un wild pitch y cayó como bala perdida directo al corazón enemigo.
Con las bases llenas y la presión a punto de estallar, Guadalupe Chávez perdió el control del cañón, y los Charros de Jalisco aprovecharon el caos para tomar el palacio, clavar la bandera y proclamarse campeones de la Serie del Caribe por primera vez en su historia, al vencer 12-11 a los Tomateros de Culiacán en una batalla digna de leyenda.
El Estadio Panamericano fue campo minado, trinchera y plaza pública. Ahí, los hombres de Benjamín Gil resistieron una remontada brutal —de esas que dejan cicatrices— y terminaron ganando la guerra civil mexicana del Caribe, con el enemigo cayendo con las botas puestas.
La batalla que no quiso morir
El combate se alargó hasta la décima entrada, luego de que los Tomateros protagonizaran una remontada suicida, empatando un juego que parecía enterrado cuando el marcador estaba 9-1. Pero esta guerra no se ganaba con épica ajena, sino con nervios de acero.
Con la Regla del Corredor Fantasma, Culiacán disparó primero en el décimo episodio. Parecía golpe mortal. Error. Los Charros respondieron como ejército veterano: paciencia, presión y castigo.
Dos lanzamientos descontrolados de Chávez —auténticos tiros al aire en pleno campo de batalla— permitieron que Julián Ornelas y Michael Wielansky cruzaran el plato. Game over. Guerra ganada.
El general del triunfo
La prensa no dudó: Michael Wielansky, cerebro y motor del ejército jalisciense, fue elegido Jugador Más Valioso. El infielder no solo lideró la ofensiva, sino que igualó el récord histórico de 14 hits en una Serie del Caribe, firmando una campaña de élite digna de manual militar.
Viejas cuentas, nueva corona
Para los Charros, el triunfo tuvo sabor a revancha. Tras caer el año pasado en la final de Mexicali ante República Dominicana, esta vez el desenlace fue distinto.
Y como si se tratara de una maldición irreversible para Culiacán, Jalisco volvió a imponerse a Tomateros, tal como lo hizo en la final de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico y en su choque previo en esta Serie del Caribe. La diferencia: ahora fue por la corona del Caribe.
Héroes del frente
- Connor Hollis: 5-4, tres anotadas y tres impulsadas, infantería pesada.
- Julián Ornelas: 4-3, tres remolques y sangre fría en el momento clave.
- Bligh Madris: jonrón oportuno, artillería larga.
Por los Tomateros, Allen Córdoba y Víctor Mendoza comandaron la resistencia, este último con dos cuadrangulares, incluido el misil del noveno inning que empató el juego a 10 y obligó a tiempo extra.
El último estallido
En el noveno, Víctor Mendoza sacó la pelota del parque ante Trevor Clifton y el estadio contuvo la respiración. La guerra se negaba a morir. Pero en el décimo, el destino eligió bando.
Los Tomateros pelearon con honor. Remontaron, golpearon y no se rindieron. Pero la guerra no la gana el que grita más fuerte, sino el que resiste hasta el final.
Esta vez, Jalisco fue imperio, pero los Charros mandan en el Caribe.
Equipo Todos Estrellas de la Serie del Caribe
Receptor: Alí Solís (Tomateros de Culiacán)
Primera base: Yohandy Morales (Cangrejeros de Santurce)
Segunda base: Michael Wielansky (Charros de Jalisco)
Tercera base: Rodolfo Amador (Tomateros de Culiacán)
Campocorto: Luis Verdugo (Tomateros de Culiacán)
Jardinero izquierdo: Franchy Cordero (Leones del Escogido)
Jardinero central: Junior Lake (Leones del Escogido)
Jardinero derecho: Sócrates Brito (Leones del Escogido)
Lanzador abridor: Luis Fernando Miranda (Charros de Jalisco)
Lanzador relevista: Jimmy Cordero (Leones del Escogido)
Mánager: Benjamín Gil (Charros de Jalisco)



