El puente sobre del río Seibo en peligro… y nadie responde
El Gobierno repara carretera, construye puentes menores y abandona el principal

Por Luis Chalas
El Seibo, R.D.
Mientras se acerca el corte de cinta de una carretera casi terminada, el puente más importante de la zona permanece en estado crítico, abandonado a su suerte y convertido en una bomba de tiempo que amenaza con aislar —o algo peor— a más de diez comunidades rurales del municipio de El Seibo.
Se trata del puente sobre el río Seibo, ubicado en la vía que conecta hacia Arroyo Grande, Las Cuchillas y múltiples parajes agrícolas.
La estructura, con más de 50 años de antigüedad, está visiblemente deteriorada, a punto de colapsar y, según fuentes vinculadas al proyecto, no será intervenida porque “no hay dinero”, quedó fuera del presupuesto.
La paradoja es escandalosa.
Los trabajos de reconstrucción de la carretera El Seibo–Las Cuchillas están prácticamente concluidos, pero el puente —el punto neurálgico de toda la ruta— fue excluido del plan, pese a que cuando llueve el agua lo cubre por completo, dejando incomunicadas a las comunidades.

La vía conecta directamente con los parajes Piedra Blanca, Las Maravillas, El Guamo, Los Dieguillos, Arroyo Tabaco, Arroyo Mateo, El Limoncillar y El Cabao, zonas eminentemente agrícolas que dependen de ese paso para sacar productos, acceder a servicios y trasladarse a la ciudad.
Los trabajos iniciaron hace más de dos años y están bajo la responsabilidad presupuestaria de la constructora Alba Sánchez.
Según las fuentes, otros puentes de la ruta —como los del arroyo Yaguaque y el río Guamo— sí fueron construidos, pero el más grande, el más viejo y el más peligroso, no será tocado.
Productores agrícolas y hacendados de la zona advierten que el puente del río Seibo no aguanta otra temporada de lluvias, y que cualquier crecida fuerte podría provocar una tragedia anunciada.
Intransitable
El tramo carretero que conecta la carretera El Seibo–Las Cuchillas con la comunidad de Arroyo Hondo se encuentra en pésimas condiciones.
Los residentes lo comparan con el peor de los caminos vecinales, debido a que está prácticamente intransitable.



