¡Guerra sin cuartel en Jalisco! Leones bombardean a Panamá y siguen invictos
Dominicanos y panameños soltaron 34 cañonazos, cuatro misiles de largo alcance y fabricaron 31 carreras en la batalla más sangrienta de una Serie del Caribe

JALISCO, México.
Lo que se vivió en el Estadio Panamericano fue una guerra abierta, sin tregua ni armisticio.
 Un festival de batazos a sangre y fuego, donde los Leones del Escogido, campeones dominicanos y del Caribe, sobrevivieron a una lluvia de metralla ofensiva y terminaron derrotando 16 carreras por 15 a los aguerridos Federales de ChiriquÃ.
El choque pasó a los libros de historia:
–Â 31 carreras combinadas,
–Â 34 imparables,
–Â 4 jonrones.
Se rompió el récord de más anotaciones en un partido de Serie del Caribe, superando las 28 vueltas que habÃan marcado el 6 de febrero de 1990 en Miami, cuando los Naranjeros de Hermosillo vencieron 20-8 a los Senadores de San Juan
ArtillerÃa dominicana al ataque
La ofensiva roja fue constante y letal. Dieciséis cañonazos salieron de los bates dominicanos, encabezados por una alineación que no dio respiro a partir del segundo primer inning.
El batazo más ruidoso llegó en el cuarto episodio, cuando un cuadrangular solitario estremeció las gradas y sirvió de señal: los Leones no estaban dispuestos a retroceder. A eso se sumaron rallies consecutivos, batazos oportunos con corredores en posición anotadora y una presión permanente sobre el pitcheo panameño, que fue rotado como si fuera relevo de emergencia.
Panamá respondió con fuego pesado
Los Federales de Chiriquà no se quedaron atrás. Dispararon 18 imparables, incluidos tres jonrones que mantuvieron el marcador al rojo vivo hasta el último out.
Cada vez que los Leones avanzaban, Panamá contraatacaba con fuerza, convirtiendo el juego en un toma y dame digno de una batalla final.
Hubo entradas de cinco y seis carreras, cambios constantes en la pizarra y lanzadores cayendo como soldados exhaustos en medio del combate.
La victoria correspondió a EmailÃn Montilla. Sufrió la derrota Enrique Saldaña. En tanto que Jimmy Cordero se apuntó su tercer salvamento del torneo, aunque pasando por momentos difÃciles.
Récord, invicto y mentalidad de campeón
Con esta victoria, los Leones del Escogido mantienen su invicto y mejoran su marca, consolidándose como la tropa a vencer en la Serie del Caribe Jalisco 2026.
Más allá del desorden ofensivo, el mensaje fue claro: aun en el caos, los campeones saben ganar.
Los Leones resistieron el bombardeo, aguantaron la embestida final y cerraron la batalla con sangre frÃa, demostrando que la corona caribeña no se entrega sin pelea.
En Jalisco quedó una advertencia escrita en fuego: cuando los Leones entran en combate, no hay refugio seguro.
La Serie del Caribe sigue ardiendo… y el Escogido avanza con paso firme de campeón.



