Detective Ángel Martínez denuncia orden de captura en su contra tras “citación imposible” a dos tribunales al mismo tiempo
Tenía audiencia hoy, a la misma hora en el Distrito Nacional y en Valverde, Mao

SANTO DOMINGO, R.D.
El detective y comunicador Ángel Martínez alzó la voz este martes para denunciar lo que califica como un claro abuso de poder: la emisión de una orden de captura en su contra luego de no presentarse a una audiencia… a la que, según afirma, le era materialmente imposible asistir.
Martínez explicó que fue citado a dos tribunales distintos a la misma hora, 9:00 de la mañana: uno en el Distrito Nacional y otro en Valverde, Mao, ubicados a unas cuatro horas de distancia entre sí. “Una trampa judicial en toda regla”, sugieren sus declaraciones.
El comunicador asegura que, al no poder estar en Mao —por encontrarse atendiendo el proceso en la capital—, ese tribunal procedió a declararlo prófugo de la justicia y emitió una orden de arresto en su contra, calificándolo incluso como “persona peligrosa”.
Con más de un año bajo vigilancia electrónica (grillete), Martínez reveló que recibió una llamada de un coronel desde Mao, identificado como Efifanio, quien le instó a entregarse, advirtiéndole que ya estaba siendo activamente buscado.
Pero el tono de la denuncia sube de intensidad cuando el comunicador expresa su temor por su integridad física:
“No tengo arma, estoy desarmado”, insistió, alertando sobre el riesgo de caer en uno de los temidos “intercambios de disparos” que, según él, terminan con evidencias sembradas. “Que no aparezca después una pistola en mi vehículo”, advirtió con evidente preocupación.
Martínez, quien asegura movilizarse con seguridad privada —aunque en un vehículo separado—, responsabilizó directamente a sectores del Ministerio Público, denunciando lo que considera una persecución en su contra.
En un movimiento poco habitual, el comunicador también elevó su caso a instancias internacionales, alertando a la embajada de Estados Unidos y a la de España en el país sobre su situación.
Finalmente, lanzó un dardo político al asegurar que su caso estaría siendo utilizado como distracción mediática:
“Lo que buscan son titulares para tapar el caos que vive el país”, afirmó.
La polémica está servida. Y la pregunta queda en el aire: ¿error judicial… o jugada calculada?



