RD: Inseguridad, silencio incómodo y política en ebullición
Calles sin control, miedo real. Presidente Abinader, ojo con Loma de Managua

Buenos días…
En República Dominicana la inseguridad no se discute: se vive.
Hay barrios donde entrar da miedo. Donde manda la delincuencia y el Estado llega tarde… o no llega.
El microtráfico, por ejemplo, está instalado como negocio formal:
- Puntos organizados
- “Delivery” de drogas
- Protección que, según denuncian, no es casual
Los propios dueños de esos puntos lo dicen sin vergüenza: tienen “contactos” y listas, listas para activarse si caen. Eso no es rumor. Eso es sistema.
Libertad de expresión: puro discurso. Aquí hablar claro sale caro. El caso del comunicador Nelson Gutiérrez lo deja en evidencia:
- Medida de coerción
- ¿Su “delito”? Difundir una auditoría oficial
Una auditoría interna de la Policía que señalaba irregularidades en la DIGESETT y salpicaba al mayor general retirado Ramón Guzmán Peralta.
¿Resultado?
- El mensajero castigado
- El señalado, intacto
Eso no es justicia. Eso es mensaje: “no hablen”.
Reforma policial… que incomoda. Lo más grave: esas auditorías no eran invento de nadie. Eran parte de la reforma policial impulsada por Luis Abinader.
Pero cuando los informes tocaron intereses…
- Se frenó la transparencia
- Se retiró al oficial que investigaba
Traducción simple: la reforma sirve… hasta que duele.
El escándalo CALAMAR vuelve a sonar. El nombre de Mérido Torres reaparece, ahora con un show político: «Molesto” y amenazando con salir del PRM. Pero no es nuevo en titulares: fue vinculado al caso y terminó fuera de su cargo.
Mientras tanto, el exministro José Ramón Peralta, también implicado, ahora es presentado casi como víctima de un expediente débil. De villano a “santico”. Así de rápido cambia el libreto.
Ministerio Público bajo lupa. En la calle se comenta sin filtros: Duro con el PLD y suave con el PRM.
La percepción crece: la justicia tiene dirección política. Y cuando la justicia pierde equilibrio… pierde credibilidad.
Loma de Managua: advertencia seria. Desde Bayaguana lanzan una alarma: Lo de Loma de Managua podría ser peor que otros desastres recientes, aunque más pequeño que el de Bahía de las Aguilas.
En Bayaguana denuncian que en el caso de Loma de Managua hay apropiación ilegal de terrenos, funcionarios y figuras del poder involucrados, así como daños directos a ríos y ecosistemas
El mensaje es claro: Si el presidente Luis Abinader no está al tanto, debe investigar. Y si lo está… debe actuar.
Las comunidades advierten que llevarán el caso a instancias internacionales, incluso ante organismos como la OEA.
Y somos claros: El país está en una línea peligrosa:
- Inseguridad que se normaliza
- Silencio que se impone
- Justicia que se cuestiona
- Y recursos naturales bajo amenaza
Aquí no faltan discursos. Lo que falta… es consecuencia.



