Se refuerza el “escudo” de Trump: anuncian más tropas élite para enfrentar pandillas en Haití
Reunión en la frontera dominico-haitiana y anuncio de nuevos militares alimentan versiones sobre una mayor ofensiva internacional

Por Augusto Álvarez
Una inusual reunión encabezada por la embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Campos, junto al canciller Roberto Álvarez, el ministro de Defensa Carlos Antonio Fernández Onofre y otras autoridades, se llevó a cabo en la zona fronteriza entre República Dominicana y Haití, para abordar la profunda crisis que afecta al vecino país.
Durante el encuentro trascendió el anuncio del despliegue de unos 1,500 militares adicionales con el objetivo de reforzar las operaciones contra las pandillas armadas que mantienen bajo control amplias zonas del territorio haitiano y obstaculizan la estabilidad del país.
Según informaciones preliminares, el nuevo contingente comenzaría a desplegarse a partir del 1 de abril, aunque parte de las tropas aún estaría en fase de entrenamiento antes de su envío a Haití.
El anuncio se produce en momentos en que la fuerza internacional encabezada por Kenia, que lidera la misión multinacional de seguridad, enfrenta dificultades operativas y rumores sobre posibles ajustes o retiros parciales de efectivos.
Reunión sin representación haitiana
Llamó la atención que el encuentro incluyera a funcionarios dominicanos, a la embajadora estadounidense y al representante diplomático en Haití, sin la presencia de autoridades del propio gobierno haitiano, lo que generó comentarios y especulaciones en círculos políticos y diplomáticos.
Paralelamente, comenzó a circular el rumor de que un pequeño grupo de militares dominicanos podría integrarse a la fuerza multinacional, que se proyecta alcanzar unos 5,500 efectivos para enfrentar a las bandas armadas que controlan gran parte de Puerto Príncipe y otras zonas del país.
Hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado oficialmente esa posibilidad, por lo que la información sigue en el terreno de las versiones no verificadas.
Mientras tanto, la crisis haitiana continúa siendo uno de los mayores desafíos de seguridad para toda la región del Caribe, con repercusiones directas para la estabilidad de la frontera y la seguridad de la República Dominicana.



