
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Hay seres que pasan por nuestra vida y dejan huellas profundas en nuestros corazones. Una de las pérdidas que más me impactó, días atrás, fue la de una gran amiga conocida por todos, llamada Clarita.
A Clarita tengo que recordarla por su forma muy peculiar de predicar la Palabra de Dios a todos, a través del Santo Rosario y su devoción a la Virgen Santísima, además era una de mis mejores participantes en las actividades de la Cuaresma y Semana Santa.
Consagrada esposa, casada con Ney, procreó dos excelentes hijos: Ney y Rhomer.
Me apoyó en la fundación de mi Parroquia El Buen Pastor, gran colaboradora siempre, catequista y profesora de religión en mi Centro de Enseñanza El Buen Pastor, pienso que era Clarita el mayor testimonio de perseverancia en la oración a través del Santo Rosario.
Antes de empezar las Misas o Celebraciones, ahí estaba Clarita con el Rosario, cada vez que se enfermaba alguien de la comunidad, la primera era Clarita con su Rosario, en los funerales por igual.
Todo el que tenía problemas encontraba consuelo en la casa de Clarita, donde desde que se llegaba, se ahogaban las penas con el Santo Rosario, oraciones que repetía varias veces al día.
Pienso que esa devoción y el ejemplo a seguir por su parte fueron semillas que quedaron sembradas en los corazones de innumerables hermanos de nuestra parroquia.
No sé cómo fue su entierro y si alguien la acompañó con las oraciones del Rosario, Víctor Martinez desde la distancia aquí en Turquía, elevó sus oraciones por su eterno descanso a la Virgen Santísima, quien sé que salió a su encuentro rodeada de ángeles.
Meses después he respondido a un llamado de ella en mi sueño de anoche, donde me reclamaba el por qué no había escrito acerca de los milagros que presenciamos en la vida de algunos feligreses, gracias a la intercesión del Rosario ante la Virgen.
Tengo la seguridad de que sus hijos y nietos la recordaran de por vida con su Santo Rosario en las manos, vayan mis saludos cariñosos y fuerte abrazo para ellos.
Gracias Padre por tu amor y misericordia, acógela en tu Santo Reino y otórgale su descanso eterno. Amén.
Ha sido Dulce Gatón otra de nuestras hermanas muy devotas, quien ha hecho posible que este mensaje llegue hasta todos ustedes. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



