¡Nocaut! Cráter en Las Américas y laguna en la Hípica golpean gestión de Dio Astacio
Eduardo Estrella parece no mirar hacia Las Américas ni al Hipódromo V Centenario.
Por Tomás Aquino G.
SANTO DOMINGO ESTE, R.D.
Un enorme hoyo en la marginal de la autopista Las Américas, en dirección Oeste-Este, está provocando daños a vehículos y generando un espantoso tapón en una de las vías más transitadas de Santo Domingo Este.
Cuando llueve, la situación empeora: el cráter se convierte en una trampa invisible que hace que los vehículos caigan de golpe, elevando el riesgo de accidentes graves.
Lo más preocupante no es solo el problema, sino el silencio de las autoridades.
Ni el alcalde Dio Astacio ni el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, parecen haber tomado nota de un desperfecto que salta a la vista.

La pregunta obligada es: ¿no lo han visto o simplemente lo están ignorando?
Y no se trata de un hundimiento cualquiera. Es un punto crítico que agrava el ya caótico tránsito en la zona, una vía que no necesita más obstáculos para colapsar.
Pero el problema no termina ahí.
A pocos kilómetros, en la avenida Hípica, muy cerca de la marginal de Las Américas, otra pesadilla espera a los conductores: una laguna que se forma cada vez que llueve, justo a unos metros del cruce que conecta con el elevado hacia el hipódromo V Centenario y sectores aledaños.
Este problema no es nuevo. Surgió tras trabajos realizados por ingenieros de Obras Públicas en el puente sobre Las Américas, que dejaron lo que aparenta ser un serio vicio de construcción.
El resultado: acumulación de agua en ambos carriles de la avenida Hípica, dificultando el tránsito y poniendo en riesgo a quienes circulan por allí.

Como si fuera poco, esta vía luce abandonada, con múltiples hoyos y un evidente deterioro, ante la aparente indiferencia de las autoridades municipales.
El balance para los conductores es claro: más daños, más tapones y más frustración.
Y para la gestión municipal, otro golpe directo.
Un nuevo nocaut para el alcalde Astacio, cuya presencia mediática contrasta con el deterioro visible de las calles de Santo Domingo Este.



