
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasisliniz?
Me he pasado la vida profesando la fe católica, he hecho todos los retiros existentes, me instituí de Ministro de la Palabra y Eucaristía, me ordené de Diácono Permanente, pertenecí al Movimiento Carismático y Renovación, he sido Cursillista de Cristiandad, de Emaús, he predicado cientos de retiros, me he pasado la vida celebrando en los altares.
Durante toda una vida entregado a los caminos del Señor visité todas las iglesias y sectas religiosas existentes, contrarias a mi fe católica, siempre buscando conciliar, con una actitud de hermandad, pero observándolos con celo, admirando sus fortalezas y muy preocupado por las debilidades observadas en algunas de ellas.
El fanatismo histérico observado en el púlpito de algunos templos, incluyendo el de alguna corriente católica, incluso, con aquellos admirables predicadores y pastoras con un verbo y una empatía impresionante, y una habilidad para llevar a la ruina económica a sus feligreses, me dejaban pasmado.
¿Está Dios en todas partes? ¿Está ahí presente? ¿En ese escenario donde las personas caen supuestamente poseídas por el “Espíritu Santo”, y salen transformadas en un minuto, listos para cambiar su estilo de vida, renunciar a sus bienes y entregarlos todos a las pastoras y predicadores, ¿aun afectaran su estabilidad familiar?
Hoy, lloro con tristeza a una persona cercana, que se pelea con todos los miembros de la familia, por su nueva religión, otra que se llevó de su pastora quien le dijo que ya estaba sanada, que abandonara todas las medicinas, que era una elegida del Señor, que renunciara a sus bienes y los entregara a la iglesia, quien en quiebra y con una salud muy afectada, se encuentra en cuidados intensivos, muriendo.
Y así no me cansaría de nombrar casos, nunca olvidaré a una feliz pareja, con su hermosa familia, ella se metió a los Catecúmenos, y ellos supuestamente la convencieron de abandonar al esposo porque no estaban casados por la Iglesia, (no podían, pues ya habían estado con otras parejas), esa adolescente alumna de mi colegio, hizo una crisis frente a la destrucción de su hogar, que terminó, entre otras cosas, odiando la Iglesia.
Conocí un fanático de la Biblia, que la recitaba de memoria y conocía más de ella, que cualquier predicador, se la predicaba a todos, en todos sus ambientes, terminó en el Hospital Psiquiátrico.
El Noble Corán, al igual que la Sagrada Biblia, promueve la paz, la justicia y la igualdad entre todas las personas, independientemente de su raza u origen. Aunque algunos argumentan que el Islam es inherentemente fanático, esta visión distorsiona sus enseñanzas fundamentales. El texto sagrado rechaza la violencia y el extremismo, destacando que la fe verdadera se basa en la comprensión y la tolerancia. El profeta Muhammad enseñó la coexistencia pacífica y el respeto hacia otras religiones. El fanatismo religioso no es una característica del Corán, sino una interpretación errónea o malintencionada de sus versículos, por parte de extremistas.
¿Y entonces? ¿Qué puede decir Víctor Martinez de todo esto?, he procedido a hacer un análisis de la salud mental, la psiquis, de quienes se comportan de esta manera, y de las personas que son propensas a caer en estas fanaticadas, incluyendo a los débiles de mente y a los ignorantes.
Deseo exhortarlos a leer mi libro: “Dios sí está en todas partes” y aprenderán mucho de todo esto.
Gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Patricia Santana este mensaje ha llegado a todos ustedes. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



