¡Por aire, río y tierra! Iglesia sacude a SDE con histórica celebración de la Resurrección

SANTO DOMINGO ESTE, R.D.
En una manifestación de fe sin precedentes, cargada de júbilo, cánticos y fervor, la Diócesis Stella Maris celebró el Domingo de Resurrección con un despliegue extraordinario que abarcó cielo, agua y tierra, marcando un hito en la vivencia pascual de la comunidad.
Bajo la guía del obispo Manuel Ruiz de la Rosa, cientos de fieles se unieron en una jornada inolvidable donde resonaron con fuerza expresiones como “¡Cristo vive!” y “¡Aleluya!”, reafirmando que Jesús camina con su pueblo.
“Que esta imagen de Jesús Resucitado en el aire y en nuestras aguas quede en nuestros corazones como un llamado a elevar nuestra fe. Hoy más que nunca proclamamos: ¡Él vive y reina por siempre!”, exclamó con entusiasmo el prelado.
La actividad central, denominada “La Gran Concentración”, reunió a feligreses de todas las parroquias, junto a sacerdotes, párrocos y religiosas, en un ambiente de profunda alegría espiritual para celebrar la victoria de la vida sobre la muerte.
Lo que hizo verdaderamente única esta celebración fue su innovador despliegue simbólico, que rompió esquemas tradicionales:
- Proclamación Aérea: Cerca del mediodía, un helicóptero surcó los cielos portando la bandera con el mensaje “¡RESUCITÓ!”, un signo impactante que elevó la fe de los presentes y recordó que la victoria de Cristo no tiene límites.
- Misión Marítima: Desde las aguas del río Ozama, una embarcación encabezada por el obispo llevó el mensaje pascual entre cantos, banderas y alegría, proclamando que Cristo vive en medio de su pueblo.
El momento culminante llegó a las 3:00 de la tarde, con la convergencia del helicóptero, la embarcación y la multitud en el Dique de Los Mina Sur, seguido de una masiva concentración en el Parque de las Lilas, en las cercanías de la parroquia Santa Luisa de Marillac.
Allí, en el corazón de Los Mina, la comunidad vivió una explosión de fe y esperanza, celebrando con intensidad la victoria definitiva de Cristo sobre la muerte.
“La Gran Concentración” se consolida así como el evento más emblemático de la Pascua en la zona, fortaleciendo el compromiso de la Iglesia de llevar el mensaje de Jesús resucitado a cada rincón y uniendo a la familia dominicana en un solo clamor de alegría.
¡Aleluya! Cristo vive y camina con su pueblo.



