Congreso y expertos debaten la salud mental de Trump tras publicaciones polémicas
Empero, el líder estadounidense ha sido declarado en “excelente salud cognitiva y física”

WASHINGTON, D.C.
Las recientes apariciones públicas y publicaciones del presidente Donald Trump han generado una ola de cuestionamientos sobre su estado cognitivo, tanto entre legisladores como en medios de comunicación, reavivando el debate sobre su aptitud para ejercer cargos públicos.
La salud cognitiva del presidente Trump ha vuelto al centro del debate político en los últimos dás, tras un tenso intercambio en el Congreso en el que la representante Madeleine Dean acusó al mandatario de estar “unhinged” (fuera de sí) y “unwell” (no estar bien), luego de que House Speaker Mike Johnson reconociera implícitamente esas dudas.
Durante una confrontación pública ante los medios, Dean exigió al presidente de la Cámara que respondiera al comportamiento errático de Trump, especialmente tras discursos polémicos y la difusión de un video generado por inteligencia artificial que caricaturizaba líderes demócratas.
Críticas desde el Congreso
La congresista demócrata Madeleine Dean provocó revuelo al confrontar al presidente de la Cámara, Mike Johnson, durante una transmisión registrada por micrófono caliente.
Dean acusó a Trump de estar “descontrolado” y “no estar bien”.
Johnson respondió diciendo: “Muchas personas de tu lado también lo están. No lo controlo”, lo que algunos interpretaron como una admisión tácita de la situación del expresidente.
Dean señaló que los discursos erráticos de Trump, especialmente ante altos mandos militares, contribuyen a la percepción de inestabilidad.
“Nuestros aliados están buscando otras rutas, mientras los enemigos se ríen”, agregó.
Examen médico reciente vs. señales de alarma
En abril de 2025, Trump se sometió a un examen físico en el Walter Reed National Military Medical Center, donde fue declarado en “excelente salud cognitiva y física” por el médico de la Casa Blanca, Sean Barbabella.
El reporte señaló que el presidente obtuvo puntuación perfecta (30/30) en el Montreal Cognitive Assessment (MoCA), sin señales de depresión o ansiedad, y comentó que está “completamente apto para ejercer sus funciones”.
También se reveló recientemente un diagnóstico de insuficiencia venosa crónica en sus piernas (una condición común en personas mayores), pero descrita como “benigna” y no incapacitante. Esto lo publicó The Washington Post.
El informe médico pretende disipar dudas, pero no ha logrado sofocar las críticas ni el debate. Para muchos legisladores y analistas, los signos de discurso incoherente, uso de redes sociales con contenido sensacionalista o conspirativo, y publicaciones polémicas son indicadores de deterioro funcional, más allá de lo que muestran los exámenes médicos rutinarios.
La discusión plantea varias preguntas relevantes. ¿Cuáles son los límites éticos de cuestionar la salud mental de un presidente? ¿Debe haber mayor transparencia médica? ¿Cuál es el papel del Congreso y del público ante posibles signos de deterioro?



