Ecuador y la rebelión indígena

Por Augusto Álvarez
Únicamente el sostén político y económico de Estados Unidos mantiene al presidente Daniel Noboa aferrado al poder, enfrentado hoy a las comunidades indígenas y afrodescendientes del país, especialmente en la provincia de Esmeraldas.
Ecuador se encuentra prácticamente paralizado: desde Quito, Guayaquil, Cuenca y Portoviejo, los sectores populares se han sumado a las protestas en solidaridad con sus hermanos indígenas y en repudio a la represión del gobierno.
Mientras crece el rechazo ciudadano, Noboa aprovecha para borrar deudas —particularmente las que su familia sostenía con empresas bananeras estadounidenses—, mientras su imagen interna se desploma.
No es nuevo: Ecuador sigue atrapado entre la corrupción, el narcotráfico y la represión.
Ahora, tras el asesinato de un dirigente indígena a manos de agentes del gobierno, las comunidades han pasado de la resistencia a la furia.
Y la historia vuelve a repetirse: cuando los pueblos despiertan, ni los dólares del Norte ni la represión del poder logran silenciarlos.



