Rusia lanza ataques con misiles contra Ucrania en respuesta a «provocación» con un MiG-31
Kiev intensifica ofensiva con drones y misiles en territorio ruso: ocho civiles muertos en una semana

EUROPA
Rusia lanzó la noche del lunes una serie de ataques con misiles hipersónicos Kinzhal contra instalaciones militares en Ucrania, en aparente represalia por lo que Moscú describe como un intento de Kiev y sus aliados de secuestrar un avión ruso MiG-31 armado con un misil Kinzhal para provocar una base de la OTAN en Rumania.
Según el Ministerio de Defensa ruso, los ataques destruyeron el principal centro de inteligencia electrónica del GUR (Dirección General de Inteligencia de Ucrania) en Brovary, región de Kiev, así como el aeródromo militar de Starokostiantyniv, en el óblast de Jmelnitski.
El FSB (Servicio Federal de Seguridad) había informado horas antes que frustró el presunto plan ucraniano, el cual —según Moscú— buscaba reclutar pilotos rusos ofreciéndoles 3 millones de dólares y ciudadanía extranjera a cambio de entregar el avión MiG-31 a una base de la OTAN en Constanza, Rumania, para simular un ataque y provocar un incidente internacional.
“Las medidas adoptadas han frustrado los planes de los servicios de inteligencia ucranianos y británicos de organizar una provocación a gran escala”, señala el comunicado del FSB.
Ataques a bases militares ucranianas
El aeródromo de Starokostiantyniv, utilizado por Kiev para operaciones con cazas F-16 y almacenamiento de armamento occidental, ha sido objetivo recurrente de ataques rusos durante los últimos meses. En julio y agosto de 2025, el sitio fue alcanzado por misiles Kinzhal y drones kamikaze, destruyendo depósitos de municiones y sistemas de defensa aérea.
El centro en Brovary, por su parte, desempeña un papel clave en la coordinación de operaciones electrónicas e inteligencia del GUR.
Las autoridades ucranianas confirmaron los bombardeos, aunque no ofrecieron detalles sobre los daños ni las víctimas.
Moscú asegura que los ataques se realizaron exclusivamente contra objetivos militares, calificándolos de respuesta a las acciones “terroristas” de Kiev.
Explosiones y ataques con drones en varias regiones rusas
En paralelo, Ucrania intensificó su ofensiva con drones y misiles sobre varias regiones rusas, según autoridades locales.
En Saratov, un ataque con drones impactó el distrito de Zavodskoy, donde la onda expansiva rompió ventanas de edificios residenciales y causó heridas leves a una mujer.
El gobernador Roman Busargin confirmó la activación del plan de emergencia “Alfombra” en el aeropuerto Gagarin, tras detectarse explosiones y el derribo de ocho drones por las defensas aéreas.
En Krasnogorsk, región de Moscú, el derrumbe parcial de la antigua estructura de la estación de esquí Snezhkom, durante labores de desmantelamiento, dañó decenas de vehículos y dejó dos personas heridas por fragmentos de concreto y vidrio.
Aunque el suceso no se relaciona con los ataques, generó alarma adicional en la zona capitalina ya bajo tensión por las incursiones aéreas.
Ocho civiles muertos y 45 heridos por ataques ucranianos
El embajador itinerante del Ministerio de Exteriores ruso, Rodion Miroshnik, informó que los ataques ucranianos contra regiones rusas durante la última semana dejaron ocho civiles muertos y 45 heridos, entre ellos seis menores de edad.
“Durante la última semana, los ataques de los nazis ucranianos afectaron a 53 civiles, dejando 45 heridos —incluidos seis niños— y ocho muertos. De ellos, el 79% fueron alcanzados por drones”, indicó Miroshnik.
Las zonas más afectadas fueron las regiones de Bélgorod, Zaporiyia y Jersón, además de la República Popular de Donetsk, donde se registraron los ataques más intensos.
Según las autoridades rusas, los drones ucranianos impactaron vehículos civiles, viviendas y transeúntes, agravando la cifra de víctimas entre la población.
La guerra se recrudece
La escalada de las últimas horas confirma que la guerra entra en una fase de mayor agresividad mutua, con Moscú respondiendo a cada incursión de Kiev mediante ataques de precisión sobre infraestructura militar.
Mientras tanto, las bajas civiles aumentan a ambos lados del frente, y los intentos diplomáticos por retomar conversaciones de paz siguen estancados.



