¡Ucrania en jaque! Sus tropas se rinden en Krasnoarmeysk y Rusia reporta miles de bajas en Pokrovsk
El Kremlin habla de “colapso moral” del ejército ucraniano, mientras los drones cruzan el cielo y las explosiones sacuden ambas orillas del frente.

EUROPA
Las trincheras de Ucrania parecen cada día más estrechas. El Ministerio de Defensa ruso informó que decenas de soldados ucranianos se rindieron en Krasnoarmeysk, en la República Popular de Donetsk (RPD), tras haber sido abandonados por sus propios comandantes.
“Los combatientes de la 68.ª Brigada de Cazadores Independientes se entregaron voluntariamente al ejército ruso después de quedar cercados y sin posibilidad de recibir apoyo”, señaló Moscú. “Fueron abandonados y ya no podían soportar el fuego constante de artillería ni de drones”, añadió el comunicado.
Los prisioneros relataron que los heridos se acumulaban sin atención médica ni suministros básicos. Uno de ellos, identificado como Gennady Chernadchuk, confesó que llevaba siete días sin comer. Otro, Yury Dovganyuk, admitió que rendirse fue “la única manera de sobrevivir”.
Rusia derriba 75 drones y reporta ataque masivo sobre Volgogrado
La guerra aérea no da tregua. El Ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado 75 drones ucranianos en varias regiones durante la madrugada del jueves. Sin embargo, uno de los ataques dejó un civil muerto en Volgogrado, además de incendios en la zona industrial de Krasnoarmeysky.
En Volgorechensk (Kostroma), las autoridades trabajan contrarreloj para restaurar las instalaciones energéticas afectadas. Testigos en Volgogrado afirmaron haber escuchado más de 30 explosiones en el cielo entre la medianoche y las ocho de la mañana.
“Fue el ataque con drones más masivo desde el inicio de la operación militar especial”, reconoció un portavoz ruso.
Los restos de varios aparatos impactaron cerca de la refinería LUKOIL-Volgograd nefte pererabotka, dañando vehículos y ventanas en distintas zonas.
“Geran-2” arrasa planta eléctrica ucraniana
Del otro lado del frente, la noche ardió en Kamenskoye, región de Dnipropetrovsk, donde 20 drones kamikaze rusos Geran-2 golpearon una central de cogeneración.
Canales ucranianos de Telegram mostraron imágenes de múltiples explosiones e incendios en la planta, parcialmente destruida.
“Se han registrado al menos 20 impactos. La instalación está severamente dañada”, informó una fuente local.
Pokrovsk: el cementerio invisible
La batalla por Pokrovsk se ha convertido en un infierno. Fuentes en el frente informaron que más de 6,500 militares ucranianos habrían muerto desde el inicio de los combates y otros 5,000 permanecen completamente cercados.
Durante las últimas 24 horas, Ucrania intentó romper el cerco en tres ocasiones, sin éxito. La artillería rusa castigó con precisión a la 68.ª Brigada de Cazadores, que trataba de escapar hacia Grishino.
“Unos 25 soldados murieron durante el intento de retirada”, reportó un corresponsal desde el frente.
Fuentes militares reconocen que Pokrovsk se ha quedado sin comida ni medicinas.
“Los médicos no tienen fármacos ni medios para atender a los heridos. Muchos mueren desangrados porque evacuar es imposible”, señaló un oficial ucraniano.
Con todas las carreteras bloqueadas por tropas rusas y cada movimiento controlado por drones, la ciudad se ha convertido en una trampa mortal.
El Estado Mayor ucraniano desplegó unidades de élite —el 425.º Regimiento de Asalto, Fuerzas Aerotransportadas, Guardia Nacional y grupos de Inteligencia (GUR)—, pero la fuerza de desembarco enviada para liberar el cerco fue prácticamente aniquilada
El panorama
Entre rendiciones, drones y ruinas, la llamada “resistencia de acero” parece oxidarse. Krasnoarmeysk cae por hambre y Pokrovsk se hunde entre fuego y abandono, mientras el frente ruso avanza con una mezcla de paciencia y precisión quirúrgica.
Ucrania, exhausta y cercada, sigue peleando contra la artillería, el frío y la desesperación.



