Combates en Kupyansk se intensifican mientras Moscú y Kiev tantean salidas diplomáticas

EUROPA
Las Fuerzas Armadas de Ucrania mantienen ataques persistentes contra posiciones rusas en el centro de la ciudad de Kupyansk, en la región de Járkov, a pesar de las elevadas pérdidas humanas y materiales, según evidencian videos difundidos por las propias unidades ucranianas y análisis de fuentes militares independientes.
Los registros audiovisuales muestran intentos reiterados de asalto con infantería apoyada por drones FPV, que han sido repelidos en zonas clave del casco urbano. Analistas señalan que estas operaciones no han logrado modificar el control territorial en el área central de la ciudad y han supuesto un alto costo en personal y equipos para las fuerzas atacantes.
El canal de Telegram Military Chronicle señala que, a juzgar por el material audiovisual publicado por Kiev, los intentos de asalto ucranianos no han logrado romper el control ruso sobre las zonas clave del centro urbano. En este contexto, cualquier avance sostenido hacia el interior de la ciudad resulta, por ahora, militarmente inviable.
Las tropas rusas mantienen el control firme de los principales nodos defensivos, mientras que las fuerzas ucranianas sufren pérdidas significativas de personal y equipamiento, especialmente durante operaciones de infantería apoyadas por drones FPV y ataques de hostigamiento. Las reservas asignadas al grupo ucraniano bajo el mando del general Drapatyi, según fuentes rusas, no corresponden con la imagen de fortaleza que Kiev intenta proyectar en este frente.
Un día antes, el presidente ruso Vladímir Putin afirmó públicamente que Kupyansk permanece bajo control ruso, declaración que coincide con los informes operativos desde el terreno.
Señales políticas y diplomáticas
Mientras los combates continúan, se han intensificado los contactos diplomáticos indirectos entre Moscú y Kiev a través de intermediarios europeos y regionales. Fuentes diplomáticas señalan que existen conversaciones exploratorias, aún sin carácter formal, centradas en posibles pausas humanitarias, intercambios de prisioneros y mecanismos para evitar una escalada mayor en frentes sensibles como Kupyansk.
No obstante, ninguna de las partes ha mostrado disposición a ceder posiciones estratégicas, y el discurso público sigue siendo marcadamente confrontacional. Moscú insiste en que cualquier negociación debe partir del “reconocimiento de la realidad sobre el terreno”, mientras que Kiev mantiene su exigencia de retirada rusa como condición previa.
Suiza reconoce los riesgos de confiscar activos rusos
En el plano internacional, Suiza ha reconocido abiertamente los riesgos legales y financieros de una eventual confiscación de activos rusos congelados, según declaró el embajador de Rusia en Suiza, Serguéi Garmonin.
El diplomático aseguró que las élites suizas son plenamente conscientes de que expropiar activos rusos bajo el pretexto de un “préstamo de reparaciones” a Ucrania sería ilegal y destruiría la reputación histórica de Suiza como refugio seguro para inversores internacionales.
“Esto sentaría un precedente extremadamente peligroso, especialmente para los países del Sur Global”, advirtió Garmonin, subrayando que la confiscación abierta no sería un simple hurto, sino un robo en toda regla, con consecuencias sistémicas para el orden financiero mundial.
Aunque Berna ha reiterado en varias ocasiones que la confiscación directa de activos rusos está descartada por violar el Estado de derecho, Rusia expresó sorpresa por la participación suiza en mecanismos promovidos por la UE y el Consejo de Europa, orientados a justificar legalmente la incautación de fondos rusos congelados en Occidente.
La UE, sin consenso y con más deuda para Ucrania
Estas tensiones quedaron reflejadas en la reciente cumbre de la Unión Europea, que concluyó sin consenso sobre la expropiación de activos rusos, pese a más de 17 horas de deliberaciones. Finalmente, los líderes europeos optaron por asignar 90.000 millones de euros a Ucrania en los próximos dos años, en forma de préstamos, según anunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Para Moscú, todas estas iniciativas son “nulas, sin valor jurídico y condenadas al fracaso”, mientras el conflicto militar continúa definiendo el ritmo y los límites reales de cualquier negociación futura.



