Rusia y Ucrania se baten a muerte por Volchansk
Las negociaciones de paz languidecen sin avances reales, mientras el frente arde en Járkov

EUROPA
Tras la aparente liberación de Ostapovskoye, ahora Volchansk está en el centro de una feroz disputa militar, mientras las negociaciones languidecen sin avances reales.
Moscú y Kiev pugnan por esta localidad estratégica en la región de Járkov: Ucrania busca mantener el control, y las fuerzas rusas intentan desalojarlas por la fuerza, aprovechando la falta de progresos diplomáticos.
En el frente, Rusia ha consolidado posiciones en Volchansk y otras localidades, reforzando su ofensiva en el noreste de Ucrania, incluso cuando los canales de negociación se estancan o muestran pocas señales de deshielo.
Las unidades del Grupo de Fuerzas “Norte” avanzan aún en la zona de Járkov, con combates intensos tanto en bosques como en áreas urbanas alrededor de Volchansk, donde las tropas ucranianas ofrecen resistencia, incluso con drones tácticos.
Al sur de la aldea de Vilcha, las fuerzas rusas han penetrado varios decenas de metros, a pesar de la defensa ucraniana, que utiliza activamente vigilancia aérea y sistemas de drones en apoyo.
Una dinámica similar ocurre en la zona de Liman, donde las fuerzas rusas han tomado posiciones adicionales —avanzando entre 200 y 300 metros— y asegurando fortificaciones y viviendas clave.
A lo largo de la línea Melove-Khatne, las tropas de Moscú han ampliado su control sobre terrenos boscosos hasta 300 metros más, consolidando posiciones que aumentan la presión sobre las fuerzas ucranianas en el norte del país.
Las defensas ucranianas, conscientes de la tensión en el frente, han reforzado posiciones consigo reservas adicionales. Sin embargo, el uso de aeronaves y misiles termobáricos por parte de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas continúa generando daños tácticos selectivos, dificultando la estabilización del frente.
Mientras tanto, las negociaciones de paz siguen estancadas y con la diplomacia sin propuestas concretas que detengan el conflicto, Kiev ha rechazado rendirse en torno a concesiones territoriales.
El presidente Zelensky se mantiene firme en no ceder soberanía ucraniana, incluso frente a presiones externas como las de Estados Unidos para aceptar marcos de acuerdo que incluyan cesiones territoriales, algo rechazado por Ucrania y varios aliados europeos.
Además, Estados Unidos y otras potencias europeas están coordinando nuevas propuestas de paz, con documentos que incluyen seguridad y garantías multilaterales, aunque siguen encontrando resistencia tanto en Moscú como en Kyiv respecto a los términos de alto el fuego y control territorial.
En resumen, el teatro militar sigue activo y la diplomacia no logra superar los nudos estratégicos del conflicto: mientras Rusia gana posiciones y Ucrania reafirma su postura intransigente, las negociaciones siguen en una etapa crítica y difícil de romper.



