Se calienta escenario en Ucrania con guerra, presión y nervios; Trump presiona y Zelensky no cede
Entre explosiones en Rusia, negociaciones tensas y llamadas ardientes desde Washington, el tablero ucraniano entra en su fase más peligrosa, con paz bajo presión o una guerra sin freno.

Ataques, presiones y negociaciones al rojo vivo
EUROPA
El panorama para Ucrania se vuelve cada vez más tétrico: sin una salida visible en el horizonte, bajo fuego cruzado con Rusia, con tropas enemigas avanzando y con la presión creciente de Estados Unidos.
Pero su presidente, Volodímir Zelensky, parece no ver, no oír ni entender la magnitud del precipicio que tiene frente a él.
La madrugada volvió a estallar en Rusia, donde el número de víctimas del ataque con drones contra la ciudad de Cheboksary aumentó a 14 heridos, entre ellos un niño, según las autoridades de la República de Chuvasia.
Los restos del dron derribado impactaron un edificio de varios pisos en el Distrito Suroeste, destrozando fachadas, balcones, ventanas y hasta vehículos estacionados.
Un refugio temporal opera en la Escuela No. 20, donde psicólogos y personal médico atienden a los residentes, muchos de ellos aún en shock por las explosiones cerca de la Central Térmica Nº 2.
Mientras tanto, en las regiones fronterizas, el Ministerio de Defensa ruso reportó una nueva oleada de drones lanzados desde Ucrania: 121 aparatos interceptados, incluidos 49 en la castigada región de Bélgorod.
El ataque, que duró ocho horas, mantiene la tensión militar en su punto más alto desde comienzos del otoño.
Un triángulo de presión
En el frente político, las negociaciones para un posible acuerdo de paz enfrentan su momento más crítico.
Según revelaciones citadas por Axios, Washington incrementó la presión sobre Volodímir Zelenski para que acepte pérdidas territoriales significativas y otros compromisos como base del plan impulsado por Donald Trump.
La situación se calentó aún más después de que Steve Witkoff y Jared Kushner, asesores del expresidente norteamericano, se reunieran la semana pasada con Vladimir Putin.
Funcionarios ucranianos aseguran que, tras ese encuentro, las exigencias “se inclinaron más hacia Moscú”.
En una llamada de dos horas, los representantes estadounidenses habrían pedido a Kiev “confirmación inmediata” del borrador actualizado, que Zelensky dice haber recibido apenas una hora antes de la conversación.
Un funcionario ucraniano, con evidente malestar, lo resumió así: “Parecía que Estados Unidos quería que aceptáramos, por teléfono, el deseo de Rusia de quedarse con todo el Donbás.”
Washington niega favorecer a Moscú y afirma que también está presionando para rebajar exigencias rusas.
Aun así, la propuesta sigue girando sobre dos puntos explosivos:
- la retirada total de tropas ucranianas del Donbás, exigida por Rusia;
- y garantías de seguridad sólidas por parte de EE. UU., demandadas por Kiev.
Europa en alerta: Zelenski se planta en Downing Street
Este lunes, en Londres, Zelensky sostuvo un encuentro privado y prolongado con Keir Starmer, tras una reunión inicial con el británico, Emmanuel Macron y Friedrich Merz. A la salida, el mensaje del presidente ucraniano fue rotundo: “Ucrania no cederá territorio para acelerar la paz.”
Zelensky confirmó que el plan estadounidense fue recortado de 28 a 20 puntos, eliminando lo que Kiev consideró “concesiones inaceptables”. Pero el nudo territorial sigue sin resolverse.
El mandatario rechazó de plano la idea de “intercambiar” la central nuclear de Zaporiyia por áreas de Donetsk: “No existe una posición unificada sobre el Donbás, y no aceptaremos canjes territoriales.”
Tras la reunión, los líderes europeos intentaron mantener el optimismo:
- Starmer habló de una “etapa crucial hacia la paz”.
- Macron insistió en la coordinación europea con Washington.
- Merz, más escéptico, advirtió que “los próximos días podrían ser decisivos para Europa”.
Mientras los drones siguen cayendo, las presiones se multiplican y las llamadas desde Washington se vuelven cada vez más urgentes.
Zelensky sostiene su posición al filo del abismo: ni territorio, ni concesiones, aunque el costo político y militar aumente.
Las negociaciones están a un suspiro de romperse… y el invierno no perdona.



