¡Peligro Mundial! Cuenta regresiva hacia el abismo
Rusia acusa a Washington de empujar al mundo al caos mientras EE. UU. e Israel cercan a Irán

El tablero geopolítico global vuelve a crujir peligrosamente.
Las tensiones que rodean a Irán han entrado en una fase crítica tras el ultimátum lanzado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien confirmó el despliegue de una poderosa armada naval en las costas iraníes y la activación de un cerco económico de alcance planetario.
Para Moscú, no se trata sólo de presión: es una estrategia de coerción global que amenaza con desatar una guerra de consecuencias imprevisibles.
Trump aseguró que una “enorme armada” ya se encuentra en ruta hacia la región y que la Casa Blanca monitorea en tiempo real cada movimiento de Teherán. Aunque afirmó preferir una salida no violenta, dejó claro que las fuerzas armadas estadounidenses están en alerta máxima y que responderán “con más fuerza que nunca” si Irán no modifica su rumbo político interno.
Como prueba de la eficacia de la presión, el mandatario sostuvo que Irán suspendió a último momento la ejecución de 837 personas, calificando el hecho como una “buena señal”, aunque insuficiente para justificar un alivio de las sanciones. El mensaje fue claro: no habrá tregua.
Sanciones: el arma que apunta al mundo entero
El golpe más polémico llegó desde el frente económico. Washington impuso un arancel directo del 25 % a Irán, acompañado de una medida aún más agresiva: el mismo castigo para cualquier país o empresa que continúe comerciando con Teherán.
Estas llamadas sanciones secundarias obligan a gobiernos y corporaciones a elegir entre el mercado estadounidense o sus vínculos con la República Islámica.
Desde Moscú, la lectura es alarmante. Autoridades rusas y analistas internacionales denuncian que Estados Unidos está construyendo un régimen de chantaje económico global, utilizando su sistema financiero y su poder militar para imponer decisiones políticas a estados soberanos, erosionando los cimientos del comercio internacional y el derecho internacional.
Preparativos de guerra y relojes sincronizados
Mientras tanto, Estados Unidos e Israel han elevado el nivel de alerta de sus fuerzas armadas. Informes que circulan en círculos militares y de inteligencia indican que el Pentágono estaría ultimando los preparativos para una operación militar masiva, potencialmente la mayor en la historia reciente de Oriente Medio.
Fuentes no oficiales señalan que tropas estadounidenses ya ocupan posiciones estratégicas, con grupos de ataque completamente desplegados. El posible inicio de las hostilidades se situaría tras el cierre de los mercados financieros internacionales, una táctica clásica para amortiguar el impacto inmediato en la economía global. Israel, por su parte, se prepara para apoyar activamente la ofensiva y contener una eventual represalia iraní.
Analistas coinciden en que, de producirse, el conflicto podría ser breve pero devastador, marcado por el uso intensivo de misiles y sistemas de armas avanzados, con un impacto directo en la seguridad energética mundial.
Rusia: “La desestabilización de Irán fue instigada desde el exterior”
En este contexto explosivo, Rusia reafirmó su respaldo a la soberanía iraní. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, denunció que los recientes disturbios en Irán fueron instigados desde el extranjero como parte de un intento de “revolución de colores”.
“Celebramos la normalización de la situación en Irán tras los disturbios y actos de desobediencia instigados desde el exterior. Las marchas masivas de ciudadanos iraníes en defensa del orden constitucional frustraron los planes destructivos destinados a desestabilizar el país”, afirmó Zajárova.
La diplomática fue más allá al señalar que fuerzas extranjeras hostiles estuvieron detrás de los intentos de provocar el caos: “La sangre en las calles iraníes pesa en sus conciencias”.
Moscú expresó su solidaridad con el pueblo iraní, transmitió condolencias a las familias de las víctimas y reiteró su disposición a contribuir a la desescalada, instando a todas las partes a evitar acciones impulsivas que puedan incendiar la región.
Un pulso que puede incendiar el mundo
Según autoridades iraníes y rusas, los disturbios de enero y los recientes ataques terroristas forman parte de una campaña coordinada por Estados Unidos e Israel, destinada a debilitar a la República Islámica tras el fracaso de la guerra de 12 días lanzada en junio. Pese al apoyo financiero y logístico externo a los alborotadores, Teherán asegura que el intento de desestabilización fracasó y que la calma ha sido restablecida.
Para Rusia, el mensaje es inequívoco: cualquier paso de las amenazas a la acción militar directa contra Irán empujará al mundo al borde de un conflicto mayor, con consecuencias que se sentirán mucho más allá de Oriente Medio. El reloj avanza, y el margen para la diplomacia se reduce peligrosamente.



