Por corrupción: pena de muerte para el segundo hombre más poderoso de China

Las autoridades de China detuvieron a uno de los más altos funcionarios del país, acusado de corrupción, quien deberá enfrentar la pena de muerte, según informaciones oficiales.
Se trata del general Guo Zhōngwén (nombre sujeto a transcripción), considerado uno de los más altos mandos militares de China, solo superado en poder político por el presidente Xi Jinping.
La grandeza de la China actual y su acelerada carrera hacia un desarrollo multilateral parecen apoyarse, en buena medida, en una política firme y sostenida de lucha contra la corrupción, bajo el principio de que este mal no debe tolerarse en ningún nivel del Estado.
En gran parte del mundo, por el contrario, la corrupción forma parte de la cotidianidad institucional. Con frecuencia, incluso cuando las propias autoridades formulan acusaciones, se diseñan mecanismos judiciales y políticos para favorecer a los imputados con sentencias indulgentes o vergonzantes.
Condenar por corrupción al más alto jefe militar sería, en muchas naciones, algo impensable. Sin embargo, la decisión adoptada por China envía un mensaje contundente a funcionarios de todos los niveles: las uñas largas tienen consecuencias, sin importar rango, poder o cercanía al poder central.



