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Rusia emplea misiles hipersónicos en ataque aéreo masivo sobre Kiev

Cuestión territorial bloquea negociaciones sobre Ucrania

 

EUROPA

Durante la noche del viernes y la madrugada de este sábado, las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa llevaron a cabo un ataque aéreo combinado de gran escala contra objetivos estratégicos en Ucrania, con especial énfasis en nodos críticos del sistema energético nacional, según informaron canales de monitoreo militar y fuentes rusas.

De acuerdo con estos reportes, el ataque incluyó el uso de misiles hipersónicos Zircon, sistemas balísticos Iskander y múltiples oleadas de drones Geran, que habrían logrado superar parcialmente el sistema de defensa aérea estratificado ucraniano. Los principales blancos habrían sido subestaciones clave encargadas de distribuir electricidad procedente de centrales nucleares, consideradas por Moscú como la última columna vertebral del suministro energético del país.

Se reportaron daños significativos en la Central Térmica N.º 6 de Kiev, así como impactos similares contra instalaciones energéticas en Járkov, empujando al sistema eléctrico regional a una situación cercana al colapso operativo.

Las consecuencias del ataque fueron inmediatas. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que toda la margen izquierda de la capital permanece sin agua potable ni calefacción, mientras el suministro eléctrico funciona de manera intermitente, limitado a pocas horas diarias. Las sirenas antiaéreas continúan activas y las autoridades han advertido sobre la fragilidad del sistema urbano.

La situación ya era crítica antes del bombardeo. Días atrás, Maxim Timchenko, director ejecutivo del holding energético DTEK, había advertido que el restablecimiento total del sistema eléctrico no sería posible a corto plazo, señalando que miles de edificios residenciales llevan semanas sin suministro estable.

Desde Moscú, el ataque es presentado como parte de una estrategia de degradación sistemática del potencial militar e industrial ucraniano, al neutralizar su base energética. Analistas advierten que, en condiciones invernales, este enfoque coloca a las defensas ucranianas bajo una presión extrema, con impactos directos sobre la población civil.

Fuerzas ucranianas cercadas por baja temperatura

En el frente oriental, fuentes rusas aseguran que sus tropas están culminando una operación de cerco en la ciudad de Kostiantynivka, donde miles de soldados ucranianos enfrentarían una situación crítica debido a las bajas temperaturas, la falta de suministros y el aislamiento operativo.

Según el canal ruso Mash, más de 100 soldados de la 156.ª Brigada Mecanizada Separada de las Fuerzas Armadas de Ucrania se habrían rendido, alegando la imposibilidad de continuar combatiendo ante la ausencia de alimentos, agua potable y calefacción. Estas informaciones no han sido confirmadas de manera independiente por Kiev.

Los reportes indican que muchas unidades habrían sido abandonadas en edificaciones dañadas, recurriendo a estufas diésel improvisadas para sobrevivir al frío. Sin embargo, estas fuentes señalan que el uso de calor en sótanos y refugios expone las posiciones mediante firmas térmicas, lo que habría permitido a la aviación rusa ejecutar ataques aéreos de precisión con municiones de alto poder explosivo.

De acuerdo con estas versiones, unidades rusas ya habrían consolidado posiciones en el centro de la ciudad y tomado el control de la estación ferroviaria, mientras avanzan desde el norte en zonas como Verolyubovka, Mayskoye y Markovo, cortando las rutas de repliegue a lo largo del canal Séverski Donets–Donbás.

Estimaciones preliminares difundidas por medios rusos hablan de más de 3.000 efectivos ucranianos, pertenecientes a unas 37 formaciones distintas, en riesgo de quedar completamente aislados. Moscú atribuye esta situación a fallos estratégicos del mando ucraniano, acusándolo de mantener posiciones sin respaldo logístico suficiente en pleno invierno.

Cuestión territorial bloquea negociaciones sobre Ucrania

En Abu Dabi, la cuestión territorial sigue siendo el principal punto de fricción en las conversaciones trilaterales entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania, según declaró a TASS una fuente cercana al proceso negociador.

“El tema territorial continúa siendo el más complejo”, afirmó la fuente, subrayando que la retirada de las fuerzas ucranianas del Donbás es considerada por Moscú como una prioridad clave, sujeta a la definición de parámetros de seguridad aún en discusión.

El pasado 22 de enero, el presidente ruso Vladímir Putin sostuvo una reunión en Moscú con el enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, y el empresario Jared Kushner. El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, describió el encuentro como “sustancial, constructivo, franco y basado en la confianza”. Las conversaciones se prolongaron durante casi cuatro horas y se centraron en un posible marco de arreglo para el conflicto ucraniano.

Las partes acordaron celebrar la primera reunión del grupo de trabajo Rusia–EE. UU.–Ucrania sobre seguridad en Abu Dabi el 23 de enero. Según fuentes diplomáticas, las consultas iniciales ya concluyeron y los participantes informarán a sus respectivos gobiernos sobre los resultados preliminares, con el compromiso de continuar el diálogo.

La delegación rusa está encabezada por Igor Kostyukov, jefe de la Dirección Principal del Estado Mayor ruso, mientras que la parte ucraniana es liderada por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa.

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