Advertencia de Pekín sobre ventas de armas a Taiwán ponen en peligro visita de Trump a China

PEKIN
La diplomacia global vive un momento de alta tensión después de que Pekín advirtiera que las planeadas ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán podrían poner en riesgo la visita del presidente Donald Trump a China, prevista para abril.
Según el Financial Times, las negociaciones de Washington incluyen un paquete de apoyo militar a Taipéi que podría ascender a 20 000 millones de dólares, con la posible entrega de sistemas avanzados de defensa aérea como Patriot y NASAMS, lo que Beijing percibe como una grave provocación.
El principal argumento del Gobierno chino es que este tipo de armamento no sólo contradice el principio de “una sola China”, sino que también envía señales erróneas a las fuerzas independentistas de la isla.
Beijing ha advertido de que estos movimientos “ponen en duda la conveniencia” de celebrar la reunión entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, subrayando que la cuestión de Taiwán sigue siendo “el asunto más importante” en las relaciones bilaterales.
Tensiones, conversaciones y presiones contrapuestas
Las advertencias de China han tenido eco incluso en las conversaciones recientes entre Trump y Xi.
En una llamada telefónica realizada a inicios de febrero, Xi instó a la administración estadounidense a manejar con “prudencia” el tema de las armas a Taiwán, advirtiendo que el asunto podría entorpecer la relación sino-estadounidense si no se abordaba con cautela.
Trump, por su parte, catalogó la conversación como “muy positiva” y reafirmó aspectos de la cooperación bilateral, aunque evitó suavizar por completo el tema de la isla.
A pesar de las tensiones, Washington parece decidido a seguir con su política de apoyo a la defensa taiwanesa enmarcada en el Taiwan Relations Act, que lo obliga a proporcionar armamento para la autodefensa de la isla.
Un funcionario de la Casa Blanca sostuvo que esa política ha ayudado a mantener la estabilidad regional durante décadas y que no se trata de una iniciativa nueva sino de una continuidad estratégica estadounidense.
La advertencia de Pekín se produce en un momento de compleja interacción geopolítica entre las grandes potencias.
Tras un acuerdo de tregua comercial parcial con Estados Unidos en octubre pasado, que buscaba aliviar tensiones comerciales, las relaciones han seguido tensas por temas como Taiwán, el comercio y la seguridad regional.
A finales de 2025, Estados Unidos aprobó un paquete récord de armas por más de 11 000 millones de dólares destinados a Taiwán —incluyendo misiles, artillería y drones— que ya había provocado ejercicios militares chinos alrededor de la isla como demostración de fuerza.
Pekín sostiene que estas ventas electrónicas avanzadas y cooperaciones militares con Taipéi no solo violan su soberanía percibida, sino que también desestabilizan el Estrecho de Taiwán, elevando el riesgo de un conflicto más amplio si no se gestionan con prudencia.



