INTERNACIONALES

¡Crisis política en Venezuela!  “Secuestro” y nueva detención de Juan Pablo Guanipa

 

VENEZUELA

La crisis política en Venezuela ha escalado tras el presunto secuestro y nueva detención de Juan Pablo Guanipa, uno de los líderes más prominentes de la oposición venezolana y figura clave del partido Primero Justicia.

El hecho ha generado una fuerte conmoción interna e internacional y ha reavivado la percepción de que las fuerzas represivas aún operan con gran poder político y militar en el país.

Liberación 

El domingo 8 de febrero de 2026, Guanipa fue liberado de prisión tras pasar casi ocho meses detenido por cargos de terrorismo y traición, acusaciones que él y su entorno político han calificado de infundadas y motivadas políticamente.

Intervención violenta

Horas después, en la urbanización Los Chorros de Caracas, hombres fuertemente armados y vestidos de civil interceptaron al líder opositor y lo subieron a varios vehículos sin identificación, en un acto que dirigentes opositores han descrito como un secuestro político.

Responsabilidad estatal

La oposición —incluida la dirigente María Corina Machado— ha responsabilizado directamente a altos mandos del gobierno interino de Delcy Rodríguez y de figuras como Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, señalando que el operativo fue una acción deliberada del aparato estatal o de grupos que actúan con su consentimiento.

Posición oficial del gobierno

Las autoridades venezolanas, a través de la Fiscalía General, han negado que se trate de un secuestro autónomo y han declarado que solicitaron a un tribunal revocar la medida de excarcelación de Guanipa por supuestamente no cumplir con las condiciones impuestas.

Según dicha versión, las fuerzas que lo detuvieron actuaron como parte de un proceso legal para trasladarlo a detención domiciliaria.

El arresto y nueva detención de Guanipa se produce en un momento de tensiones internas en Venezuela:

  • Venezuela ha visto una liberación de decenas de presos políticos en las últimas semanas, parte de una iniciativa del gobierno que también impulsa una propuesta de ley de amnistía para miles de detenidos por motivos políticos.
  • A pesar de estas apariciones de apertura, muchos analistas y opositores sostienen que el control sobre los aparatos de represión sigue siendo fuerte y que decisiones discrecionales —como la de volver a detener a líderes opositores— reflejan la persistencia de estructuras autoritarias en el país.

Reacciones internacionales

La denuncia del supuesto secuestro de Guanipa ha provocado respuestas de figuras y actores políticos fuera de Venezuela:

  • Congresistas de EE. UU. han calificado el hecho como un acto de “terrorismo de Estado” y han responsabilizado directamente a altos funcionarios venezolanos por la seguridad y la vida del dirigente.
  • Redes diplomáticas y organizaciones de derechos humanos han vuelto a exigir garantías para los opositores y transparencia en el proceso político venezolano, así como mecanismos internacionales de supervisión.

Impacto y perspectivas

Los eventos subrayan que, pese a aparentes gestos de apertura política como las liberaciones y el debate sobre la amnistía, persisten profundas tensiones institucionales y riesgos para la oposición en Venezuela.

La rapidez con que Guanipa pasó de ser liberado a estar nuevamente bajo custodia —ya sea por un secuestro no oficial o por una acción estatal— ha alimentado dudas sobre la estabilidad del proceso político en curso y ha generado preocupación por la seguridad de los líderes opositores y defensores de derechos humanos en el país.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba