Díaz-Canel acusa a EE. UU. de intentar “asfixiar energéticamente” al pueblo cubano
El presidente cubano agradece el respaldo de países africanos y denuncia un recrudecimiento del bloqueo estadounidense contra la isla.

LA HABANA
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Estados Unidos de llevar a cabo un “intento brutal” de asfixia energética contra el pueblo cubano, al tiempo que agradeció el respaldo político expresado por países africanos en foros internacionales.
A través de un mensaje publicado este lunes en la red social X, el mandatario agradeció la aprobación, por parte de los jefes de Estado y de Gobierno africanos, de una resolución que condena el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington contra La Habana y que reitera el reclamo de excluir a Cuba de la lista unilateral estadounidense de países patrocinadores del terrorismo.
“El apoyo cobra mayor valor en estos tiempos de intento brutal de Estados Unidos de asfixiar energéticamente a todo nuestro pueblo”, escribió Díaz-Canel, al referirse a las dificultades que enfrenta la isla para acceder a combustibles y suministros energéticos.
Respaldo africano contra el bloqueo
La declaración del presidente cubano se produjo luego de que la Unión Africana aprobara, por decimoséptima ocasión consecutiva, una resolución que condena el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba. El texto también califica como “arbitraria” la inclusión de la isla en la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo y exhorta a Washington a revertir esa medida.
El Gobierno cubano sostiene que las sanciones estadounidenses afectan de manera directa el suministro de petróleo y derivados, agravando la crisis energética que atraviesa el país, caracterizada por apagones prolongados y restricciones al consumo eléctrico.
Tensiones con Washington
Según La Habana, recientes decisiones de la administración estadounidense refuerzan el cerco económico contra la isla. En declaraciones previas, Díaz-Canel ha calificado estas políticas como una expresión de una conducta “hostil y punitiva” dirigida contra la población cubana, y ha responsabilizado a Washington del deterioro de las condiciones económicas y sociales en el país.
Estados Unidos, por su parte, sostiene que las sanciones están dirigidas al Gobierno cubano y no a la población, y las justifica por motivos de derechos humanos y seguridad nacional.
Un embargo de más de seis décadas
Las sanciones de Estados Unidos contra Cuba se remontan a hace más de 60 años. El embargo fue formalizado el 7 de febrero de 1962 por el entonces presidente John F. Kennedy, aunque sus antecedentes datan de 1959, tras el triunfo de la Revolución encabezada por Fidel Castro.
Documentos oficiales estadounidenses de la época reconocen que el objetivo inicial de la política de sanciones era ejercer presión económica para generar descontento interno y debilitar al gobierno cubano.
De acuerdo con cifras oficiales de La Habana, el impacto económico acumulado del embargo supera los 159 000 millones de dólares, y constituye —según el Gobierno cubano— el principal obstáculo para el desarrollo del país.



