¡El Mar Arábigo está color de hormiga!
Fuerzas de EE. UU. derribaron un dron iraní que se acercaba al portaaviones USS Abraham Lincoln

MAR ARÁBIGO
La tensión en el Mar Arábigo alcanzó un nuevo nivel, el pasado lunes, luego de que fuerzas armadas de Estados Unidos derribaran un dron iraní que se aproximaba al portaaviones USS Abraham Lincoln, de la Armada estadounidense, que operaba en aguas internacionales, según confirmó este miércoles un funcionario estadounidense a la agencia Reuters.
De acuerdo con la versión oficial de Washington, la aeronave no tripulada realizó maniobras consideradas peligrosas, lo que llevó a las fuerzas estadounidenses a interceptarla y destruirla como medida preventiva para proteger la seguridad del personal y del equipo militar desplegado en la zona.
Hasta el momento, no se han revelado detalles técnicos sobre el tipo de dron ni la ubicación exacta del incidente, aunque el suceso subraya los crecientes riesgos militares en una región clave que abarca el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo, escenario frecuente de encuentros tensos entre Irán y fuerzas occidentales.
El derribo del dron se produce en medio de una confrontación persistente entre Washington y Teherán, marcada por desacuerdos sobre el programa nuclear iraní, la presencia militar estadounidense en la región y el apoyo de Irán a grupos armados en Oriente Medio.
Analistas advierten que este tipo de incidentes incrementa el riesgo de una escalada no intencionada, especialmente en una zona de importancia estratégica global, por la que transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas.
Expectativa por reacción iraní
Hasta el momento, Irán no había emitido una respuesta oficial al incidente. Sin embargo, episodios similares en el pasado han derivado en intercambios verbales duros, advertencias diplomáticas y, en algunos casos, movimientos militares disuasivos por ambas partes.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, ante el temor de que un nuevo incidente aéreo o naval pueda desencadenar una escalada mayor en una de las regiones más volátiles del planeta.



