El mundo mantiene la mirada fija en Oriente Medio
Rusia define su postura ante la crisis en Oriente Medio, las iniciativas de paz y el diálogo Irán-EE. UU., cuyo fracaso podría desencadenar una peligrosa escalada global

EUROPA
La situación en Oriente Medio es sumamente delicada, y cualquier falla en las negociaciones podría provocar una peligrosa escalada del conflicto.
Un colapso del diálogo tendría el potencial de desatar una crisis regional de mayor alcance, con el riesgo de involucrar a potencias internacionales y abrir la puerta a un conflicto global de consecuencias imprevisibles.
La situación en Oriente Medio continúa siendo uno de los focos más complejos en la agenda internacional, marcado por tensiones militares, diplomáticas y esfuerzos de mediación entre grandes potencias y actores regionales.
Rusia, al igual que otras capitales globales, ha expresado su evaluación de los acontecimientos y su postura frente a las iniciativas de paz impulsadas por Estados Unidos y otros actores.
Rusia y el conflicto en Oriente Medio
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha advertido que Oriente Medio es un centro de choque de intereses globales y que es poco probable que la situación mejore rápidamente, pese a múltiples iniciativas diplomáticas y esfuerzos de mediación.
Lavrov señaló que muchas de las tensiones actuales tienen raíces profundas y que incluso después de la Primavera Árabe de 2011 no se han logrado tendencias claras de estabilización en la región.
Moscú también ha recibido un borrador de estatutos para la Junta de Paz (Board of Peace) propuesta por Estados Unidos, destinada a abordar la cuestión de Gaza.
En este contexto, el gobierno ruso ha reafirmado su respaldo a la creación de un Estado palestino como parte de una solución más amplia al conflicto.
Rusia, junto a Bielorrusia, ha dialogado también sobre esta iniciativa y explorado alternativas como una Carta Eurasiana de Diversidad y Multipolaridad, subrayando su enfoque en soluciones que no estén exclusivamente dominadas por Occidente.
Además de Oriente Medio, Moscú ha manifestado sus advertencias sobre posibles escaladas y ha criticado acciones que considera violatorias del derecho internacional, como ataques militares sin mandato de la ONU, en un contexto de alta tensión entre Israel e Irán y la respuesta diplomática internacional.
Diálogo entre Estados Unidos e Irán
En tanto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han tenido altibajos. Tras una serie de rondas de diálogo iniciadas en 2025 con el objetivo de discutir el programa nuclear iraní —siguiendo los pasos previos al acuerdo nuclear de 2015— se han reanudado nuevas conversaciones en 2026 con sede en Omán, luego de que Irán exigiera modificar el lugar de encuentro y limitar la participación de terceros.
Los temas en discusión incluyen el programa nuclear de Irán, sus capacidades de misiles balísticos, su apoyo a grupos armados en la región y preocupaciones de seguridad de Estados Unidos y sus aliados. Pese a la reanudación del diálogo, persisten profundas discrepancias, y no hay indicios claros de una solución definitiva en el corto plazo.
En los últimos días, el presidente iraní ha expresado su intención de buscar negociaciones “justas y equitativas” con Estados Unidos, aunque esto ocurre en un contexto de tensiones militares, como el derribo de un dron iraní por fuerzas estadounidenses y enfrentamientos en el estrecho de Ormuz.
Tensiones militares y postura estadounidense
Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en la región, aunque sostiene que su postura es defensiva y no busca un conflicto directo. El secretario de Defensa de EE. UU. ha subrayado públicamente que las fuerzas estadounidenses no participan en ataques ofensivos, sino que están posicionadas para proteger intereses y personal.
Relaciones EE. UU.–Rusia
En un plano más amplio, Estados Unidos y Rusia han acordado restablecer un diálogo militar de alto nivel, que busca reducir el riesgo de errores de cálculo entre ambas potencias y puede influir indirectamente en su cooperación o competencia respecto a temas globales, incluida la seguridad en Oriente Medio.
Simultáneamente, el Reino Unido ha anunciado que pospondrá su adhesión formal a la Junta de Paz respaldada por Trump, citando preocupaciones sobre la participación de ciertos actores, lo que indica la complejidad y falta de consenso entre actores occidentales respecto a este foro de paz.



