Irán exige sinceridad a EE. UU.: un acuerdo nuclear pasa por el levantamiento de sanciones
Advertencia sobre una nueva guerra y críticas a Nancy Pelosi

ORIENTE MEDIO
Irán condicionó cualquier avance sustancial en las negociaciones nucleares con Estados Unidos al levantamiento efectivo de las sanciones, instando a Washington a demostrar con hechos —y no solo con palabras— su voluntad real de alcanzar un acuerdo.
“Estamos dispuestos a discutir este y otros asuntos relacionados con nuestro programa nuclear, si están dispuestos a hablar seriamente de sanciones”, afirmó el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Mayid Tajt Ravanchi, en una entrevista concedida a la BBC, difundida este domingo.
Las declaraciones se producen después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reconociera el sábado que el presidente Donald Trump prefería un acuerdo con Irán, aunque admitió que lograrlo sería “muy difícil”.
Tajt Ravanchi respondió que “la pelota está en la cancha de Estados Unidos”, subrayando que si Washington actúa con sinceridad, “estoy seguro de que estaremos en el camino hacia un acuerdo”. Añadió que ambas partes han avanzado “de manera moderadamente positiva”, aunque consideró prematuro emitir conclusiones definitivas.
Uranio, sanciones y líneas rojas
El diplomático iraní confirmó que Teherán ha ofrecido diluir su uranio enriquecido al 60 % como gesto de buena voluntad, pero dejó claro que cualquier concesión mayor dependerá del curso de las negociaciones.
Respecto a la posibilidad de transferir al exterior los más de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido —como ocurrió en el acuerdo nuclear de 2015—, Tajt Ravanchi afirmó que “es demasiado pronto para anticipar ese escenario”.
Enfatizó que las conversaciones actuales se limitan estrictamente al dossier nuclear, precisando que ambas partes coinciden en que solo así podría alcanzarse un acuerdo viable. “El tema del enriquecimiento cero ya no está sobre la mesa desde la perspectiva iraní”, afirmó de manera categórica.
Teherán también reiteró su negativa a incluir su programa de misiles en las negociaciones. “Cuando fuimos atacados por Israel y Estados Unidos, fueron nuestros misiles los que defendieron al país. ¿Cómo se nos puede pedir que renunciemos a nuestra capacidad defensiva?”, cuestionó el viceministro.
Advertencia sobre una nueva guerra
Tajt Ravanchi advirtió que un nuevo conflicto militar tendría consecuencias devastadoras para toda la región. “Otra guerra sería un golpe severo y negativo para todos. Quienes inicien la agresión también sufrirán”, alertó, añadiendo que Irán responderá “en consecuencia” ante cualquier amenaza existencial.
Consultado sobre el despliegue de más de 40 000 soldados estadounidenses en Asia Occidental, afirmó que un escenario de confrontación directa “sumiría a toda la región en el caos” y carece de toda racionalidad estratégica.
Asimismo, señaló que existe un consenso regional mayoritario en contra de la guerra, con países vecinos que rechazan una escalada militar.
Irán reiteró que su política de disuasión no depende de armas nucleares, insistiendo en que su programa tiene fines civiles y defensivos.
Críticas a Nancy Pelosi
En un comunicado paralelo, Irán arremetió contra declaraciones de la expresidenta de la Cámara de Representantes de EE. UU., Nancy Pelosi, quien habría pedido “paralizar” la economía iraní para que la población “sienta el dolor”.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqai, calificó estas afirmaciones como “la definición clásica del terrorismo”.
“Infligir deliberadamente sufrimiento a civiles con fines políticos constituye un crimen”, denunció Baqai, señalando que esta política de sanciones afecta directamente a sectores vulnerables, incluidos pacientes con enfermedades crónicas, como ha denunciado la Asociación Iraní de Hemofilia.
Desde Teherán se sostiene que las sanciones estadounidenses constituyen una política sistemática de castigo colectivo, susceptible de ser considerada un crimen de lesa humanidad.
Finalmente, Irán confirmó que una segunda ronda de negociaciones nucleares con Estados Unidos se celebrará el martes en Ginebra, reiterando que hará todo lo posible por alcanzar un acuerdo, siempre que la otra parte demuestre auténtica voluntad política.



