¡Rescate milagroso! Avión con 55 personas a bordo cae al mar y no hubo víctimas

SOMALIA
Un episodio de auténtico terror aéreo se vivió en Somalia cuando un avión de pasajeros de la aerolínea StarSky, con 55 personas a bordo, se precipitó hacia el océano apenas instantes después de despegar, en lo que pudo haberse convertido en una de las peores tragedias de la aviación en la región.
De acuerdo con reportes citados por el Daily Mirror, la aeronave comenzó a perder altitud de forma abrupta poco después de abandonar la pista, desatando el pánico entre los pasajeros y la tripulación.
Testigos que se encontraban en la costa del océano Índico describieron una escena sobrecogedora: el avión volaba a una altura peligrosamente baja, con una trayectoria inestable, antes de impactar violentamente en aguas poco profundas, muy cerca del perímetro del aeródromo.
Las imágenes captadas tras el accidente revelan la magnitud del impacto.
El ala derecha de la aeronave se desprendió por completo, mientras que el fuselaje quedó severamente dañado y terminó apoyado contra una barrera del aeropuerto, a escasos metros del mar. La violencia del choque hacía temer lo peor.
Sin embargo, contra todo pronóstico, el accidente tuvo un desenlace milagroso. Gracias a la rápida y coordinada intervención de los servicios de emergencia, el lugar fue asegurado en cuestión de minutos.
Equipos de bomberos, paramédicos y personal aeroportuario actuaron con extrema rapidez ante el riesgo crítico de un incendio o explosión, provocado por el combustible en contacto con el agua salada.
Un portavoz del aeropuerto explicó que la prioridad absoluta fue evitar que una chispa desatara una catástrofe mayor. “Cada segundo contaba”, señalaron rescatistas que participaron en la operación. En medio del caos, los pasajeros fueron evacuados uno a uno, algunos visiblemente en estado de shock, pero conscientes de haber sobrevivido a lo impensable.
De manera oficial, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas mortales ni heridos de gravedad, un resultado que expertos califican como extraordinario, dadas las condiciones del accidente y los daños sufridos por la aeronave.
Mientras tanto, técnicos en aviación y organismos de seguridad aérea han iniciado una investigación exhaustiva para determinar las causas del fallo que provocó la pérdida de control del avión, sin descartar por el momento problemas mecánicos o técnicos ocurridos durante la fase crítica del despegue.
El incidente deja una profunda impresión tanto en Somalia como en la comunidad aeronáutica internacional: 55 vidas estuvieron al borde del desastre y fueron salvadas por una combinación de suerte, pericia y una respuesta de emergencia impecable.



