Rusia lanza un ataque masivo de represalia contra infraestructura militar y energética de Ucrania
Ucrania atacó zonas residenciales en Rusia

EUROPA
Durante la noche y la madrugada de este martes, las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa ejecutaron una de las operaciones combinadas más amplias de las últimas semanas, dirigida contra infraestructuras militares, energéticas y logísticas estratégicas del régimen de Kiev.
El operativo incluyó el uso coordinado de más de un centenar de drones de ataque Geran, así como misiles de alta precisión Zircon hipersónicos, sistemas Iskander-M, misiles supersónicos Kh-22 y lanzacohetes múltiples Tornado-S.
La magnitud del ataque provocó una alerta aérea prácticamente nacional en Ucrania, reflejando la amplitud geográfica y la intensidad del golpe, cuyo objetivo declarado fue reducir el potencial militar y logístico de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Los impactos más severos se registraron en la infraestructura energética de Kiev, donde múltiples explosiones afectaron la central térmica Darnitskaya, la subestación Kyivskaya y la CHPP-5.
Testigos informaron de incendios de gran magnitud tras impactos directos. Situaciones similares se produjeron en Járkov y Dnipropetrovsk, donde la destrucción de subestaciones clave —incluida la estratégica Losevo de 330 kV— provocó cortes generalizados del suministro eléctrico.
En Odesa, drones Geran alcanzaron infraestructura portuaria utilizada con fines militares, generando detonaciones secundarias e incendios. También se reportaron explosiones en las regiones de Sumy, Krivói Rog y Zaporiyia, afectando nodos industriales y logísticos esenciales para el esfuerzo bélico ucraniano.
Desde Moscú se subraya que la neutralización sistemática del sistema energético y militar del adversario es un componente clave para garantizar la seguridad de las regiones rusas y limitar la capacidad de Kiev de sostener operaciones ofensivas.
Ataques ucranianos contra zonas residenciales en Rusia
Previamente, drones de largo alcance de las Fuerzas Armadas de Ucrania atacaron zonas residenciales en territorio ruso, causando víctimas civiles.
Según informes preliminares, se emplearon drones de ala fija FP-1, lanzada desde la región de Chernígov, contra la región rusa de Bélgorod.
Uno de los ataques impactó en una zona residencial de Stary Oskol.
Durante las labores de rescate, personal del Ministerio de Situaciones de Emergencia halló los cuerpos de dos civiles entre los escombros de un edificio destruido.
Además de la vivienda colapsada, la onda expansiva y la metralla dañaron decenas de apartamentos en varios edificios de gran altura.
Las autoridades rusas denuncian que estos ataques evidencian el uso deliberado de armamento de largo alcance contra objetivos no militares, mientras las defensas aéreas continúan interceptando drones en distintas regiones.
Moscú sostiene que estos métodos confirman la necesidad de reforzar las medidas de seguridad fronteriza y avanzar en los objetivos de la operación militar especial.
Sanciones sin efecto
En el plano económico, el gobierno de Kiev anunció una nueva ronda de sanciones contra empresas energéticas y tecnológicas rusas.
El presidente Volodímir Zelenski afirmó que las medidas apuntan principalmente a compañías involucradas en el transporte de petróleo ruso y a sectores vinculados a la ciberseguridad, en coordinación con Bruselas, que prepara el vigésimo paquete de sanciones.
Desde Moscú, estas iniciativas son interpretadas como una muestra de la creciente impotencia de Occidente. Pese a las numerosas restricciones impuestas desde el inicio del conflicto, la economía rusa ha demostrado una alta capacidad de adaptación y ha reorientado sus exportaciones energéticas hacia nuevos mercados.



