Trump arremete contra congresistas demócratas tras protestas en el Congreso

ESTADOS UNIDOS
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib luego de que ambas protestaran durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.
En una publicación en su red Truth Social, Trump calificó a las legisladoras de “lunáticas” y “trastornadas mentales”, cuestionando su comportamiento durante la sesión. Asimismo, las acusó de ser “corruptas” y afirmó que sus posturas perjudican al país. En su mensaje, el mandatario sugirió que deberían “volver de donde vinieron”, comentario que generó fuertes reacciones en el ámbito político y social estadounidense.
Las declaraciones se produjeron después de que Omar —representante por Minnesota y nacida en Somalia— interrumpiera el discurso presidencial para reprocharle políticas migratorias y casos de muertes vinculadas a operativos federales. Tlaib, representante por Michigan y de origen palestino, también manifestó su desacuerdo durante la alocución.
Reacciones y críticas
Las palabras del presidente provocaron críticas inmediatas por parte de dirigentes demócratas y organizaciones civiles.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó los comentarios como “retórica xenófoba” y sostuvo que eran “vergonzosos” e impropios de un jefe de Estado.
Por su parte, Tlaib respondió a través de la red social X que las declaraciones del mandatario evidencian que “se está desmoronando”.
El Council on American-Islamic Relations (CAIR) también condenó las afirmaciones, señalando que resultan “racistas e intolerantes”, especialmente al sugerir que legisladoras estadounidenses deberían ser enviadas fuera del país por sus críticas a políticas gubernamentales.
Un discurso marcado por la tensión
El discurso presidencial se desarrolló en un clima de alta polarización política. Algunos legisladores demócratas optaron por manifestar su desacuerdo mediante protestas visibles, mientras que otros permanecieron sentados o evitaron participar activamente en la sesión.
El episodio vuelve a poner de relieve las profundas divisiones partidistas en Washington, en un contexto electoral y político cada vez más confrontativo.



