INTERNACIONALESOPINION

Y van 8 presidentes en 10 años

El Congreso de Perú destituyó al presidente interino José Jerí, quien apenas llevaba 63 días en el cargo de manera provisional, convirtiéndose en el octavo mandatario separado del poder en los últimos diez años.

La inestabilidad política vuelve a marcar la pauta en Perú. ¿Quién querrá asumir la Presidencia en un escenario donde el Congreso tiene la fuerza suficiente para remover jefes de Estado con tanta frecuencia?

En los últimos cinco años, el poderoso Congreso peruano ha provocado la salida de cuatro presidentes. Jerí había sustituido a Dina Boluarte, quien también fue apartada del poder en medio de fuertes tensiones políticas.

Se recuerda que Jerí tenía una invitación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para participar en una cumbre internacional auspiciada por el mandatario norteamericano. Sin embargo, la crisis interna terminó imponiéndose.

Ahora la interrogante es clara: ¿a quién designará el Congreso para sustituir al destituido presidente? Algunos creían que, por su cercanía con sectores internacionales influyentes, Jerí tendría mayor margen de maniobra. No fue así. Congreso, fuerzas de poder y actores económicos optaron por otro rumbo.

La política peruana parece atrapada en un círculo de alianzas frágiles y rupturas constantes. El caso recuerda lo ocurrido con el expresidente Pedro Castillo y la posterior gestión de Boluarte: pactos que se rompen y apoyos que se evaporan con rapidez.

¿Fueron tan graves las faltas atribuidas a Jerí? ¿O el problema de fondo es un sistema donde el presidente gobierna con margen limitado frente a un Congreso dominante?

Lo cierto es que Perú enfrenta un desafío estructural: redefinir el equilibrio de poderes. De lo contrario, la Presidencia seguirá siendo un cargo inestable, más vulnerable a las coyunturas parlamentarias que respaldado por una gobernabilidad sólida.

La pregunta final no es solo quién ocupará el Palacio de Gobierno, sino si quien lo haga tendrá realmente la capacidad de ejercer el mando sin depender de equilibrios políticos que cambian al menor viento.

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba