Cercanos a Trump hablan de petróleo a 200 dólares
Ataque con drones daña petrolero turco en el Mar Negro lleno de petróleo ruso

ESTADOS UNIDOS
Fuentes citadas por Bloomberg señalan que el entorno cercano de Donald Trump evalúa escenarios en los que el petróleo podría dispararse hasta 200 dólares por barril si se produce una guerra a gran escala con Irán.
El principal riesgo es el cierre o bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
[El WTI (West Texas Intermediate) ronda este jueves los 93.68 dólares por barril, mientras el Brent, referencia europea, se mueve entre 102.24 y 108.25 dólares, en medio de una marcada volatilidad del mercado energético.]
Energía convertida en arma estratégica
La posibilidad de ataques a infraestructura energética —tanto en Irán como en países aliados— está siendo incorporada en modelos de riesgo por Washington.
Analistas coinciden en que el mercado ya está reaccionando no por escasez actual, sino por expectativa de conflicto prolongado.
Un petrolero turco cargado con 140.000 toneladas de crudo ruso fue alcanzado por un ataque con drones en el Mar Negro, cerca del Bósforo.
De acuerdo con las informaciones, el buque sufrió daños estructurales y fuga en la sala de máquinas, aunque no se reportaron heridos entre los 27 tripulantes y equipos de emergencia turcos respondieron al incidente.
El ataque añade presión a los mercados, al evidenciar que las rutas energéticas globales también están bajo amenaza directa.
El petróleo aún no está en niveles de crisis, pero el mercado ya se comporta como si lo estuviera, lo que significa que cualquier chispa -Ormuz, Israel o rutas marítimas- puede empujar los precios a una escalada histórica.
Ataque con drones daña petrolero en el Mar Negro
Un petrolero que transportaba petróleo desde Rusia resultó dañado tras un ataque con drones en el Mar Negro, a unos 24 kilómetros de la entrada al estrecho del Bósforo, según reportó el canal turco NTV.
El buque, identificado como Altura y con bandera de Sierra Leona, llevaba unas 140.000 toneladas de crudo desde el puerto ruso de Novorossiysk con destino a Estambul.
La explosión provocó daños en la superestructura y en el puente de mando, además de una fuga en la sala de máquinas. Tras el incidente, el capitán solicitó asistencia inmediata.
Equipos de la guardia costera turca y el buque de respuesta de emergencias Nene Hatun fueron desplegados en la zona para controlar la situación.
De acuerdo con los reportes, los 27 tripulantes resultaron ilesos y se encuentran en buen estado. Hasta el momento, las autoridades turcas no han emitido un pronunciamiento oficial.
El incidente añade presión sobre las rutas energéticas en un contexto de creciente tensión internacional.



