Cuba se ahoga en una profunda crisis económica y energética sin precedentes
La estrategia de Estados Unidos, vigente desde 1960 y endurecida por Trump, intensifica el descontento popular en Cuba y presiona al gobierno de Díaz-Canel

Por la Redacción-RI
Cuba atraviesa probablemente la peor crisis desde los años 90, y se ahoga en su peor crisis económica y energética.
Esa crisis acumula varios factores:
- Escasez extrema de combustible → provoca apagones diarios y paraliza transporte, hospitales y producción
- Déficit de alimentos y medicinas
- Colapso parcial del turismo, una de sus principales fuentes de divisas
- Dependencia estructural de importaciones (especialmente petróleo)
El resultado es una situación de crisis sistémica, no solo económica sino también social y política, el impacto directo sobre la población:
- Apagones nacionales frecuentes
- Transporte casi paralizado
- Sistema de salud bajo presión
- Aumento del descontento social
Según reportes recientes, Cuba solo logra cubrir alrededor del 40% de su demanda energética, lo que explica los cortes masivos.
Problemas estructurales internos
Más allá de factores externos, hay causas internas:
- Modelo económico centralizado con baja productividad
- Infraestructura obsoleta, especialmente eléctrica.
- Falta de inversión extranjera suficiente
- Dependencia histórica de aliados, primero la URSS antes y posteriormente Venezuela.
Esto significa que la crisis no es solo “culpa externa”, es una combinación de debilidad estructural y presión internacional.
Cuba sufre, además, los impactos de las sanciones de Estados Unidos desde 1960, cuando Washington impuso las primeras restricciones comerciales tras la nacionalización de propiedades estadounidenses en la isla, medidas que se ampliaron en 1962 con el embargo económico total durante el gobierno de John F. Kennedy en el escenario de la Guerra Fría.
Desde entonces, estas sanciones se han mantenido y endurecido en distintas etapas -como con las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996)- afectando de forma sostenida sectores clave como el comercio, la energía y las finanzas, con un impacto acumulativo que sigue influyendo en la situación económica actual del país.
Estrategia y planes de Estados Unidos
Diversas fuentes coinciden en que EE.UU. busca una transición de poder en Cuba:
- Ha planteado que el liderazgo actual debería salir
- Se ha mencionado un objetivo de cambio de régimen para este 2026
Presión económica
La estrategia central ha sido:
- Bloquear o dificultar el suministro de petróleo
- Amenazar a países que comercien energía con Cuba
Esto ha generado un efecto directo: Menos combustible y menos electricidad y, por tanto, más crisis social.
Estrategia mixta
En medio de esta crisis, Estados Unidos no solo presiona, también negocia:
- Ha habido contactos diplomáticos entre ambos gobiernos
- Se habla de un posible acuerdo si hay cambios políticos
Y en términos estratégicos, el imperio pone en marcha una política de “asfixia económica” y “salida negociada” .
Lo ocurrido en Venezuela
En mismo año 2026, Estados Unidos llevó a cabo una intervención que terminó con la caída de Nicolás Maduro, lo que tuvo un efecto inmediato en Cuba, ya que Venezuela era su principal proveedor de petróleo.
Al interrumpirse ese suministro y bloquearse los envíos, la economía cubana quedó gravemente afectada, acelerando la crisis energética y social en la isla y debilitando uno de los principales ejes de alianza política en la región.
Lo que le espera a Nicaragua
Nicaragua podría ser, después de Cuba, la próxima misión del presidente Donald Trump y su gobierno, pues comparte características clave con la isla y la Venezuela de Maduro
- Gobierno autoritario
- Tensiones con EE.UU.
- Dependencia de alianzas políticas regionales
Esto significa que si EE.UU. logró intervenir en Venezuela y presiona a Cuba, Nicaragua podría ser el siguiente foco de presión política o económica.
La caída o debilitamiento de aliados (Venezuela y Cuba) ha dejado a Nicaragua más sola en el plano internacional, lo que facilita al imperio aplicar sus reglas claras, por lo que la patria de Augusto César Calderón Sandino corre el riesgo de recibir sanciones o estrategia similar, que podría replicarse el modelo:
-
- sanciones económicas
- presión diplomática
- negociación condicionada
Para nadie es un secreto que el objetivo de Estados Unidos es reconfigurar el equilibrio político en el Caribe y Centroamérica.
Presión contra Díaz-Canel
Mientras tanto, la estrategia de Estados Unidos hacia Cuba, iniciada en 1960 con la imposición de sanciones económicas y reforzada de manera significativa durante la administración de Donald Trump, con nuevas restricciones financieras, energéticas y comerciales, ha intensificado la presión sobre la economía de la isla, contribuyendo al deterioro de las condiciones de vida y al aumento del descontento social.
Este escenario ha derivado en una creciente inquietud popular que desafía la estabilidad interna del gobierno, colocando al presidente Miguel Díaz-Canel en una posición cada vez más vulnerable en medio de una crisis que combina factores externos e internos.



