Donald Trump, un camionero y el policía

¿Cómo se puede vivir en democracia y, al mismo tiempo, calificar de “maldito” el idioma de Cervantes?
Érase una vez un trailero conduciendo en Nueva Jersey, con estatus legal, licencia al día y sin récord criminal. Al cruzar una luz en las proximidades de un centro comercial, un agente de la autoridad le ordena detenerse, y él obedeció.
Luego de estacionarse correctamente, el oficial le pide sus documentos, los cuales estaban en regla. Entonces, ante la imposibilidad de multarlo por violar las normas de tránsito, el agente decidió castigar al transportista por no hablar inglés.
Al finalizar un encuentro del número uno de los Estados Unidos, es decir, Donald Trump, escuchamos al mandatario quejarse del “maldito español”. Entonces, y solo entonces, recordé al trailero y al policía del Estado Jardín.
¿Coincidencias a la hora de odiar a los hispanohablantes?



