Irán sube el tono: amenaza cerrar Ormuz y exige compensación a EE.UU. e Israel
El nuevo líder supremo advierte represalias militares y promete venganza por los “mártires” de la República Islámica

TEHERÁN
Irán debe mantener su capacidad de bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz como instrumento de presión contra sus enemigos, afirmó el nuevo líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Jamenei, en un comunicado difundido por la radiotelevisión estatal iraní.
Según el dirigente iraní, Teherán no descarta utilizar esta vía marítima clave para el comercio mundial de petróleo como parte de su estrategia frente a Estados Unidos e Israel.
“Debemos seguir utilizando la palanca del bloqueo del estrecho de Ormuz”, señaló, agregando que también se estudia la posibilidad de “abrir otros frentes” en el actual escenario de tensión regional.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio energético global, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se transporta por vía marítima.
Exigencia de indemnizaciones
El líder iraní también aseguró que su país exigirá compensaciones económicas a Estados Unidos y a Israel por los daños provocados durante ataques recientes contra territorio iraní.
“En cualquier caso, exigiremos compensación al enemigo. Si se niegan, confiscaremos los bienes que consideremos necesarios. Y si eso no es posible, infligiremos daños equivalentes”, declaró.
Promesa de venganza
Jamenei afirmó que Irán no renunciará a vengar la muerte de quienes considera mártires de la nación, incluidos civiles y niños que habrían fallecido durante ataques recientes.
“El caso seguirá siendo prioritario hasta que la venganza se complete”, afirmó el líder iraní, señalando que algunos actos de represalia ya se han llevado a cabo, aunque aseguró que aún quedan acciones pendientes.
El dirigente también reveló que miembros de su propia familia —entre ellos su esposa, su hermana y un sobrino— murieron durante operaciones atribuidas a fuerzas estadounidenses e israelíes.
Bases militares estadounidenses en la región
Teherán sostuvo, además, que continuará atacando bases militares estadounidenses ubicadas en países vecinos, insistiendo en que esas acciones se dirigen exclusivamente contra instalaciones militares y no contra los Estados anfitriones.
“Creemos en la amistad con nuestros vecinos, pero atacaremos las bases estadounidenses en sus territorios”, afirmó el líder iraní, quien también instó a esos países a cerrar dichas instalaciones militares.
Derribo de avión militar estadounidense
En otro frente de la escalada, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) afirmó que fuerzas de la llamada “Resistencia” en Irak derribaron un avión cisterna militar estadounidense en el oeste del país.
Según el comunicado difundido por el Cuartel General Jatam Al-Anbia, la aeronave fue alcanzada por un misil y todos los miembros de su tripulación murieron tras el impacto.
Nuevas oleadas de misiles
El CGRI informó además que Irán ejecutó la 43.ª ola de ataques de la operación militar denominada “Verdadera Promesa 4”, dirigida contra objetivos estadounidenses e israelíes.
Durante esas acciones, las fuerzas iraníes habrían utilizado misiles Joramshahr, Qadr, Emad y Jeibarshekan, algunos de ellos equipados con ojivas de hasta dos toneladas, además de drones kamikazes.
De acuerdo con el comunicado, los ataques se dirigieron contra bases militares estadounidenses en la región y objetivos en Tel Aviv.
Amenaza al petróleo y al gas de la región
Las autoridades militares iraníes también advirtieron que cualquier ataque contra los puertos o la infraestructura energética del país provocará una respuesta devastadora.
El portavoz militar iraní, el general Abolfazl Shekarchi, aseguró que si las amenazas contra Irán se materializan, la infraestructura petrolera y gasífera de toda la región podría convertirse en objetivo militar.
Dura crítica a la ONU
En medio de la creciente tensión internacional, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que el actual conflicto podría marcar el “principio del fin” de la Organización de las Naciones Unidas como actor relevante en el escenario mundial.
Según Baghaei, la organización internacional no ha adoptado una postura adecuada frente a lo que Teherán considera una agresión contra la República Islámica.



