Rusia bajo fuego masivo: 249 drones, incendios y tensión al límite
Kiev golpea en profundidad, mientras Moscú responde con defensa total y abre la puerta a negociaciones

EUROPA
Las defensas aéreas rusas interceptaron y destruyeron 249 drones ucranianos durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, en lo que se perfila como uno de los mayores ataques coordinados contra territorio ruso desde el inicio del conflicto.
Según el Ministerio de Defensa de Rusia, los aparatos no tripulados fueron detectados y neutralizados en múltiples regiones, evidenciando la amplitud y complejidad de la ofensiva.
Incendio en puerto clave y daños civiles
Uno de los incidentes más relevantes se registró en el puerto de Primorsk, en la región de Leningrado, donde un tanque de combustible fue alcanzado, provocando un incendio.
En la región de Tver, específicamente en la ciudad de Zubtsov, fragmentos de drones impactaron un edificio residencial, causando daños a un apartamento. Aunque no se han reportado víctimas mortales, el ataque vuelve a poner en evidencia el alcance de la guerra más allá del frente.
Regiones bajo ataque
De acuerdo con Moscú, los drones fueron derribados en una amplia franja del país, incluyendo Belgorod, Bryansk, Kursk, Smolensk, Tula, Moscú y Leningrado, así como en aguas del mar de Azov.
Solo en la región de Leningrado, las autoridades reportaron la destrucción de más de 60 drones, reflejando la intensidad del ataque en zonas estratégicas cercanas a infraestructuras críticas.
Putin mira a China, mientras habla de diálogo
En paralelo a la escalada militar, Rusia avanza en el plano diplomático. El Kremlin confirmó que se ultiman los preparativos para una próxima visita del presidente Vladimir Putin a China, cuyas fechas serán anunciadas próximamente.
Al mismo tiempo, Moscú reiteró su disposición a negociar una salida al conflicto en Ucrania, aunque subrayó que no existen fechas concretas y que cualquier diálogo dependerá de la voluntad de Kiev.
Postura firme frente a Estados Unidos
Las autoridades rusas insistieron en que su posición hacia Estados Unidos no ha cambiado, pese al contexto internacional. Moscú acusa a Washington de apartarse de las normas internacionales y mantiene una línea dura en política exterior.
Además, Rusia advirtió que una posible intervención militar estadounidense en Irán agravaría aún más la inestabilidad global.
Alerta por la central nuclear de Bushehr
Moscú también elevó su preocupación por la seguridad nuclear en Oriente Medio, exigiendo al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) una postura clara contra cualquier ataque a la central de Bushehr.

El gobierno ruso calificó como “inadmisible” cualquier acción contra instalaciones nucleares, advirtiendo que un incidente de ese tipo podría desencadenar consecuencias catastróficas para toda la región.
Escalada sin freno
El ataque masivo con drones y la respuesta defensiva rusa reflejan una nueva fase del conflicto: una guerra cada vez más profunda, tecnológica y extendida.
Mientras Ucrania demuestra capacidad de golpear en territorio ruso, Moscú combina presión militar con maniobras diplomáticas, en un escenario donde la escalada parece avanzar más rápido que cualquier intento de negociación.



